A más de un año del terremoto que afectó al centro y sur del país el 27 de febrero de 2010, el Proyecto de Reconstrucción del Capital Social del Hogar de Cristo en las comunidades de la VII y VIII regiones ha dado frutos más que positivos.
Hasta la fecha, se han levantado 25 Centros Comunitarios que se encuentran en ejecución en más de 20 localidades y 52 aldeas de las regiones del Maule y Biobío, atendiendo a más de 3 mil familias diariamente. Lo que se traduce en:
• 37 aldeas de la Región del Biobío que atienden a 2.400 familias
• 16 aldeas de la Región del Maule, que atienden a 761 familias
En estos meses, han sido atendidos diariamente más de 1.100 niños y niñas en edad escolar a través de programas de reforzamiento y acompañamiento escolar (23 Campana) y más 900 adultos mayores (23 Padam).
Los primeros días después del terremoto, el Hogar de Cristo se concentró en recolectar ayuda para la emergencia a través de la campaña ¡Chile se la puede!, que gracias a la colaboración de todos los chilenos, logró recaudar 780 toneladas de alimentos para apoyar a 99 localidades desde la VI a la IX regiones. Se ayudó a 24 mil familias a través de cajas de mercadería, se habilitaron 19 comedores solidarios que recibían a 3 mil personas diariamente y se distribuyó la ayuda a cientos de grupos organizados en ollas comunes.
Pero el trabajo tenía que ir más allá. Una evaluación en terreno realizada por los equipos sociales del Hogar de Cristo, mostró que las localidades de la séptima y octava regiones más afectadas por la catástrofe eran las mismas que presentaban los índices más altos de pobreza, razón por la cual eran parte de las prioridades para la institución para el 2011.
Fue así como la Fundación se propuso llevar su experiencia en trabajo comunitario a las localidades, barrios y aldeas de la zona del terremoto donde había escasa o nula articulación social.
Los primeros Centros Comunitarios se levantaron en:
VII Región: Curepto, Constitución, Talca, Cauquenes y Chanco
VIII Región: Cobquecura, Quirihue, Dichato, Coliumo, Cocholgue, Tomé, Talcahuano, San Pedro de la Paz, Coronel, Lota, Tubul, Llico, Arauco, Curanilahue, Lebu y Tirúa
¿En qué consiste la Reconstrucción del Capital Social?
La “Reconstrucción del Capital Social” de las comunidades implica movilizar los recursos existentes en la comunidad, generando la creación de redes de relaciones sociales, fortaleciendo a personas y comunidades, empoderándolas para que adquieran herramientas personales y sociales que les ayude a retomar su vida y superar su actual condición de vulnerabildiad.
El Proyecto de Reconstrucción del Capital Social se realizó a través de la construcción de centros comunitarios, un espacio de acogida, de orientación, de contención y de desarrollo para la comunidad, que nos ha permitido aportar a la reconstrucción post terremoto.
Estos centros comunitarios han sido una solución para las familias damnificadas, principalmente por el trabajo desarrollado con niños y jóvenes (a través de programas de prevención de vulneración de derechos para niños, acompañamiento y reforzamiento escolar) y con adultos mayores (a través de programas de atención ambulatoria).
Para ello, además de su experiencia en trabajo comunitario, el Hogar de Cristo dispuso de un espacio físico de 120 m2 aprox. (en más de 20 localidades y 52 aldeas); un equipo de profesionales que trabaja con voluntarios, vecinos y dirigentes de la comunidad dependiendo de las necesidades y la realidad de cada una de ellas.
Programas Sociales en los Centros Comunitarios:
En los 25 Centros Comunitarios que levantó el Hogar de Cristo en 20 localidades y 52 aldeas de las regiones del Maule y Biobío, se están ejecutando programas sociales dirigidos a las familias más vulnerables, con principal énfasis en niños, jóvenes y adultos mayores.
• 23 PADAM con más de 900 Adultos Mayores
• 23 Campanas con más de 1.100 niños y niñas
Programa de Atención Domiciliaria al Adulto Mayor (PADAM) , busca que los mayores de 60 años mejoren sus condiciones de vida y fortalezcan los vínculos, tanto familiares como comunitarios. Esto a través del apoyo y acompañamiento de los adultos mayores en su domicilio, otorgándoles atención psicosocial, orientación y acceso a redes, apoyo en alimentación (canasta de alimentos), educación y prevención en salud, con acompañamiento a horas médicas en algunos casos, apoyo al cuidador, entrega de pañales a personas mayores incontinentes, actividades o talleres educativos, etc.
Además, este programa cuenta con trabajo comunitario que promueve la vinculación, apoyo y respeto a los adultos mayores, fortalecimiento y potenciando el contacto con las redes sociales e institucionales relacionadas con las personas mayores. Se generan charlas y talleres en los centros comunitarios sobre temas de interés para las personas mayores y sus cuidadores, lo que permite convocar, coordinar y orientar voluntarios para trabajar en conjunto por mejorar las condiciones de los adultos mayores de esa comunidad la atención directa de los más adultos de la sociedad.
Programa “La Campana” , abarca a niños, niñas y adolescentes de entre 6 y 14 años que viven en condiciones de extrema vulnerabilidad. La iniciativa se llama Campana, porque busca convocar para acoger y alertar para prevenir, al igual que lo hacen las campanas.
El objetivo de esta iniciativa es favorecer el ejercicio de los derechos de los pequeños de la casa asociados a necesidades básicas del área: Psicosocial, Educativa y de la Participación. Este trabajo se logra a través del apoyo directo en talleres con niños, padres y apoderados; acompañado de un trabajo comunitario que promueve la vinculación, apoyo y respeto, generando las condiciones para el pleno ejercicio de sus derechos.
