Reportaje

Jul

2018

Fito Páez: “La calle no es un buen lugar para vivir, mucho menos para morir”

En 2015, el músico argentino, conmovido por un reportaje televisivo, visitó por primera vez el Hogar Monteagudo para Personas en Situación de Calle de Buenos Aires. “Esa vez fui con mi pianito a ver qué pasaba acá y me recibieron con un amor imposible de olvidar”. En abril de este año volvió con una sorpresa bajo el brazo: “La Ciudad Liberada”, su último disco inspirado en el refugio.

 

Por María José von Mühlenbrock

 

“Cuando uno se escapa de la casa a los 17 años, de una casa de clase media baja como fue mi caso, pum, te vas feliz a ver qué pasa. Pero hay una decisión, una aventura. Es un aventurero que se va. Y vos tenés donde volver. Acá las situaciones son más complejas, son situaciones de calle que no son deseadas. Ellos están solos”.

Con estas palabras, Fito Paéz grafica lo que fue su visita al Centro de Integración del Hogar Monteagudo en abril pasado. Después del impacto de la primera vez, ahora volvía para ofrecer un mini recital y compartir con los que no tienen casa. Su experiencia se resumió en una frase: “Este es un centro de amor, de cuidados y de atención”.

“En 2015 vio una nota en televisión. Se interesó y vino con su piano”, contó Horacio Ávila, director del hogar a un medio bonaerense. “Me llamó y me dijo ‘Quiero ir a tocar allá” y desde entonces quedó una relación bastante cercana. A él lo afecta la gente que está en situación de calle”. Además, esta visita tenía una carga emotiva particular, ya que Fito les dedicó su último trabajo de estudio. “Cuando sacó La Ciudad Liberada, con el tema específico dedicado a nosotros, se comprometió a venir. Pudimos arreglar para que viniera a hacer una nota y de paso difundir qué hacemos, quiénes somos… dar una mano y compartir su música.  Fito es muy querido para nosotros, fue una fiesta que se pudo vivir, se pudo sentir y todos disfrutamos”.

El Centro de Integración Monteagudo es parte de Proyecto 7, una organización integrada por personas en situación de calle y formada en 2003. La entidad realiza “actividades diversas destinadas al abordaje de la problemática desde una perspectiva integral, multidisciplinaria y colectiva, entendiendo a las personas en situación de calle como portadoras de saberes y experiencias valiosas para reformular sus proyectos de vida, y reconociendo la necesidad de la organización colectiva con otros/as para construir nuevos modos de habitar la ciudad”, según se explica en su página web.

Monteagudo recibe diariamente a 120 personas en situación de calle, no cuenta con ayuda del Estado ni de ningún partido político y sobrevive a través del esfuerzo y las donaciones.

La visita de Fito Páez el 2015 fue casi de incógnito y lo que iba a ser una permanencia fugaz se convirtió en un show de más de 35 minutos. “En el refugio Monteagudo te abrazan con el corazón, fui a cantar una noche con el piano, y un cartel escrito con dolor decía que “la calle no es un buen lugar para vivir, mucho menos para morir. Transmítelo, transmítelo”, dice el estribillo de la canción La Ciudad Liberada, inspirada en lo que fue la experiencia del artista conociendo la realidad de las personas en situación de calle.

Y Fito fue más allá. Para los recitales del 28 y 29 de abril pasado en el Luna Park, pidió a los asistentes llevar donaciones de abrigo, mantas, pañales y alimentos no perecibles, e ir en ayuda del Monteagudo.

“Los gobiernos son elegidos democráticamente. Si esos gobiernos, sean de la naturaleza cualquiera, de su ideología, no lo hace, la sociedad misma, parte de esa sociedad prepara mecanismos para que la gente que menos recursos tiene, no la pase mal. Entonces lo alucinante es que en el corazón, en el centro del corazón de la condición humana, existe el germen de la solidaridad”.

 

Horacio Ávila. Director Centro de Integración Monteagudo

Acá desarrollamos actividades culturales y de educación, como producción, capacitación laboral, tenemos un grupo de adicciones que trabaja fuertemente el tema del consumo. Cuando atravesás una situación de vida te puede producir dos cosas, que te conviertas en un resentido social y despotriques contra toda la humanidad y otra que te hagás cargo y te des cuenta que hay montón de gente que está pasando lo mismo y que puedas hacer otra cosa diferente, que es lo que nosotros hacemos acá.

No solo que haya gente en situación de calle nos debería dar vergüenza como sociedad, si no que muera gente en situación de calle. Eso nos tendría que dar doble vergüenza. El año pasado fallecieron personas en calle en toda la Argentina y hay bebés y abuelos dentro de eso. Si no cuidamos las dos puntas de la vida, que son la niñez y la vejez, la verdad es que como sociedad estamos fritos.

Nuestra consigna “La Calle No es un Lugar para Vivir” es nuestra mejor bandera. Y nada, eso es lo que hacemos y apostamos a que mucha gente también empiece a tomar conciencia de esto que vos decís, que cuando salís a la calle y hay un tipo durmiendo al lado tuyo y es tu vecino de alguna forma y que empiece a mirar y no pasar de largo.

 

 

#CambiemosElPronóstico de las personas en situación de calle. ¡Hazte socio, aquí!