Noticias

Dic

2017

El 5 de diciembre a las 20 horas se inaugura: “Queremos que vuelvan” Un fashion emergency del alma

 

Seis personas en situación de calle, con consumo problemático de drogas, sin dientes, ni esperanzas, ni trabajo, ni redes, ni familia, encontraron en este proyecto de fundación Emplea de Hogar de Cristo y El Estudio, una gran oportunidad de cambio. Físico, mental, laboral.

Patricio Vásquez tiene 57 años, bien sufridos, carreteados, duros. A comienzos de 2016 se encontraba con consumo problemático múltiple, sin redes familiares y asistiendo al comedor solidario de la población Los Nogales.

Se veía muy avejentado, la pasta base le había aflojado los dientes y casi no sonreía por vergüenza a evidenciar la pérdida de sus piezas dentales, claves a la hora de mostrarse como una persona confiable, como un trabajador competente.

Hoy su aspecto ha mejorado notablemente. Tanto, que él dice: “Me siento bien. Mejor que si me hubiera ganado el Loto. Estoy trabajando, haciendo fletes en el Terminal. Me siento y me veo bien, mejor que Antonio Banderas. Antes era una persona que no servía para nada. Ahora estoy bien con todo, estoy bien con la gente. Es otro estilo de vida. Uno tiene que buscarse el bien. A la familia, más que nada. Está todo cambiado con los míos. He cambiado en el trabajo, en las amistades, con los vecinos. Tengo ganas de vivir. Cuando a uno lo ayudan, uno tiene que ayudar. Es todo positivo, para mí. Antes estaba todo mal. Ya a la una de la tarde yo no sabía cómo me llamaba, no sabía quién era. Andaba en otra dimensión. Ahora me levanto feliz. Me levanto a las 7.00 de la mañana. Quiero puro salir de la casa. Hacer cosas buenas, vivir con tranquilidad, conociendo gente buena”.

Patricio, así como Zauken Karen de Morales Padilla (36), Claudio Rodríguez (41), Rosa Fuenzalida (45), Yocelyn Fuentes (30) y Luisa Riveros (72), son parte de la iniciativa de inclusión global “Queremos que vuelvan”. El proyecto social y cultural surgió de la productora El Estudio y fue recibido con entusiasmo por fundación Emplea del Hogar de Cristo, que se dedica a la inclusión laboral de las personas más vulnerables, aquellas a las que nadie emplea. Por prejuicios, por temor, por desconfianza. “Queremos que vuelvan” busca que esos compatriotas vuelvan a sus familias, a sus oficios, a sus vidas. Que experimenten un cambio real. Visible. Que tras haber vivido en la calle, en situación de consumo problemático de alcohol y drogas, en abandono y alejamiento de sus familias, padeciendo violencia, discriminación, desprecio, logren mejorar su autoestima, sus competencias laborales, su aspecto físico. Que recuperen la salud del cuerpo, incluidos los dientes, tan claves (en este caso con la ayuda gratuita de profesionales del Colegio de Dentistas) y del alma.

Sus historias serán parte de la exposición fotográfica y audiovisual “Queremos que vuelvan”, que será inaugurada este martes 5 de diciembre, a las 20 horas, en Espacio IF Blanco, Calle Puma 1180, Recoleta.

Dice Patricio: “Estuve metido en el vicio harto tiempo. Mínimo 20 años, es harto. Me estaba puro matando. Pesaba medio kilo, ahora estoy rescatado, parezco persona, antes no valía un peso. Ellos no me ayudaron con pastillas, sino con amor y sin pedirme nada”. Zauken Karen, por su parte, cuenta: “Tuve un carrito de comida rápida; ahora estoy trabajando en aseo de un banco. El acompañamiento que he tenido de la Fundación Emplea es lo más importante. Y lo más lindo es ir a la peluquería. Para cambiar, uno tiene que querer. Cuesta, pero uno tiene que querer”.

Claudio Rodríguez impresiona. Tiene estudios técnicos de química, ha sido un patiperro, ha vivido a la intemperie, pelea y se reconcilia con su madre y ha tenido consumo recurrente de drogas. Hoy se dedica a la jardinería y al paisajismo. Le interesan los huertos orgánicos. Durante 8 años tuvo buenos trabajos, pero todo se desordenó. Ahora “Queremos que vuelvan” le ha ayudado a recuperar su vida. Reflexiona: “La vida es como Chile: una ruta bastante larga que tiene todos los tipos de climas. A veces te toca estar en el desierto, a veces en la ciudad, a veces te toca en los hielos”. Hoy puede incluso hablar de sus sueños: “Uno es llegar a tener mi propio invernadero, producir plantas, huertos. Y el otro, escribir mi libro con mis historias de Santiago. Se va a titular ‘El patiperro de la urban city’.

-¿Cómo te ves ahora comparado con antes?

-Yo asocio mi cambio con lo que pasa con los insectos que encuentro en el jardín. Muchas veces se está enterrado bajo tierra, se está como la oruga, se está como el gusano, y ahí, de esos momentos de sombra y de oscuridad, se sufre esta mutación.

Y, culto e inquieto como es, nos comparte un poema que refleja lo vivido por todos ellos. “Descubrí este poema de Charles Bukowski, viendo la película ‘Factótum’. El poema se llama ‘Lanzar los dados’ y es así:

Si vas a intentar, recorre todo el camino.

De otra forma ni siquiera comiences.

Si vas a intentar, recorre todo el camino.

Esto puede significar perder novias,

esposas,

parientes,

trabajos y,

quizá tu cordura.

Recorre todo el camino.

Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.

Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.

Esto puede significar la cárcel.

Esto puede significar burlas, escarnios, soledad…

La soledad es un regalo.

Los demás son una prueba de tu insistencia, o

de cuanto quieres realmente hacerlo.

Y lo harás,

a pesar del rechazo y de las desventajas,

y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado”.