
45 años contribuyendo a crear una región más justa y solidaria
En el año del Bicentenario, la Fundación Hogar de Cristo celebra 45 años de existencia en la Región de Atacama, consolidando su trabajo para la superación de la pobreza y exclusión social en la zona.
Su historia en la región del desierto florido comienza el año 1965, cuando el Obispo de entonces Francisco Fresno Larraín, hace realidad un plan que cuidadosamente trabajo en su mente, creando el Departamento de Vivienda del Hogar Cristo, replicando la experiencia que recogió en Santiago.
El Departamento de Vivienda estaba constituido por un Taller a cargo de un destacado mueblista de ese entonces, Arnaldo Rivas Acevedo (Q.E.P.D.), quien dirigía la construcción de viviendas de madera que eran donadas a familias vulnerables, hasta 1990.
Fue en el período entre 1991 y 1997, cuando comienza la expansión del Hogar de Cristo en la Región, con la creación de nuevas sucursales y programas de intervención social, como un Centro de Atención Diurna en Tierra Amarilla, un Bazar en Caldera, un Programa de Familias de Acogida Simple en Chañaral y un Centro de Tránsito y Distribución en Vallenar.
A medida que crecía esta institución legada por San Alberto Hurtado, fue aumentando su cobertura y profundizando su especialización en ciertas temáticas sociales, siempre con el propósito de contribuir a la disminución de la pobreza. Este trabajo se sistematiza a nivel nacional a comienzo del siglo XXI, cuando se produce un proceso de unificación de las filiales o sucursales del Hogar de Cristo y se homologan las intervenciones bajo lineamientos nacionales.
Temáticas de acción Social
Para el Hogar de Cristo crecer es también sinónimo de especialización. Por ello, durante estos 45 años ha vivido un proceso intenso en que la acción social ha ido profesionalizándose con el fin de otorgar una atención de calidad a sus acogidos.
Según el último Balance Social (2009), el Hogar de Cristo Atacama se ha especializado en 6 líneas de trabajo, que involucra una intervención social desde la más tierna infancia, hasta los llamados “años dorados”.
Una de esas especializaciones es la Educación Inicial, temática que el Hogar de Cristo desarrolla a través de 6 programas sociales, entre Salas Cuna y Jardines Infantiles en Copiapó, Paipote, Caldera y Tierra Amarilla, los que suman la atención cercana a los 150 niños(as).
A través de esta temática la Fundación “entrega una educación de calidad y oportuna para los niños y niñas más vulnerables de la región, para que éstos alcancen el máximo nivel de desarrollo y aprendizaje que les permita acceder a mejores oportunidades en el futuro”, señala Gonzalo Cortés Urra, Director Ejecutivo Hogar de Cristo Atacama Coquimbo.
Otra temática abordada es Infanto Juvenil, que se materializa con 4 programas que con su focalización tiene por objetivo “satisfacer, promover y proteger los derechos asociados al desarrollo integral, así mismo otorgar protección frente a situaciones de riesgo o vulneración”. El trabajo en esta área responde a las necesidades sociales, puesto que según la encuesta CASEN 2006 la pobreza afecta al 20% de niños y jóvenes menores de 18 años en nuestro país.
Un fenómeno social del que el Hogar de Cristo también ha querido hacerse parte en la región, es el progresivo aumento de la población mayor de 60 años, la que hoy constituye a cerca del 10% de la población en Atacama. En esta área la Fundación trabaja con el Programa de Atención Domiciliaria para el Adulto Mayor, en la comuna Tierra Amarilla y en la Provincia del Huasco. A través de esta obra social, la Fundación canaliza su esfuerzo por disminuir la exclusión social “favoreciendo sus condiciones de vida y bienestar promoviendo su autonomía e independencia, pero con un integración a las redes sociales”, preciso Gonzalo Cortés.
A estas temáticas se suman la atención y acogida a Personas en Situación de Calle, a través de las Hospederías existentes en Copiapó y Vallenar, que mes a mes reciben a más de 100 personas. Además se trabaja en el área del Consumo Problemático de Alcohol y Drogas, con la intervención psicosocial realizada en el Programa Terapéutico Anawin; el emprendimiento a través de la fundación filial del Hogar de Cristo, FE (Fondo Esperanza) que mensualmente apoya a más de 760 personas que viven en situación de pobreza, con microcréditos y educación emprendedora.
En definitiva son más de 20 las obras sociales que el Hogar de Cristo hoy administra en la Región de Atacama, evidenciando un importante avance desde que comenzara en 1965. Hoy es el momento de celebrar en comunidad este trabajo, pero más importante es convocar a toda la sociedad a hacerse partícipe del trabajo de la Fundación para llegar a los 50 años con muchos avances más y contribuir así para erradicar la pobreza y exclusión social, del cuál todos somos responsables.