Distintas autoridades de Gobierno, eclesiásticas, parlamentarios, empresarios y rostros de medios de comunicación compartieron en torno a una mesa sencilla en la Cena Pan y Vino del Hogar de Cristo, en un gesto de compromiso y solidaridad con las personas más vulnerables de nuestro país.
Entre los asistentes destacó la presencia de Cristián Larroulet, ministro secretario general de la Presidencia; Felipe Kast, ministro de Mideplan; Fernando Echeverría, Intendente; Francisco Estrada, director del Sename; Luis Masferrer, director de Gendarmería; Pablo Piñera, gerente general de Banco Estado; entre otros.
Entre los rostros de la televisión que participaron estuvieron: Francisca Imboden, César Caillet, María Luisa Godoy, Carmen Gloria Arroyo, Pablo Zúñiga, Fernando Godoy, Marcelo Arismendi, Daniel Fuenzalida, Nataly Chilet, Rosita Parsons, Hotuiti, Francisca Ayala, Janis Pope, Carolina Oliva, Carolina Correa, Kiwi, Francisco Puelles, Jean Philipe Creton, Valeria Ortega, Claudio Reyes, entre otros.
Bajo el lema “Una acción vale más que mil palabras”, la Cena Pan y Vino de este año generó un espacio de para la solidaridad. Su objetivo fue recaudar fondos para ayudar a las personas en situación de pobreza y exclusión social que son acogidas en los centros del Hogar de Cristo a lo largo de todo el país.
La fundación busca acoger con dignidad y amor a los más pobres entre los pobres, para ampliar sus posibilidades a una vida mejor. Actualmente cuenta con más de 700 obras sociales de Arica a Porvenir, en más 128 comunas; en ellas acoge a más de 61 mil personas mensualmente.
Esta cena de Pan y Vino es una invitación a ser generosos con quienes viven en condiciones de pobreza. “Este concepto cobra un sentido especial este año, considerando que el país ha sido afectado por un devastador terremoto, y por los resultados de la Encuesta Casen entregada recientemente, que dan cuenta de un aumento de la pobreza en nuestro país, lo que nos impulsa a redoblar nuestros esfuerzos para superar la pobreza y la exclusión”, aseveró Susana Tonda, directora ejecutiva del Hogar de Cristo.
El origen de la Cena Pan y Vino
“La importancia y el valor simbólico de la Cena Pan y Vino la han convertido en una de las actividades centrales de agosto, Mes de la Solidaridad, fecha en que se recuerda y se reflexiona sobre el trabajo solidario iniciado por San Alberto Hurtado en favor de los más pobres entre los pobres”, señaló el Padre Agustín Moreira, Capellán General del Hogar de Cristo.
Agregando que “pocas veces una actividad es capaz de concitar a tantas y tan disímiles personalidades del acontecer nacional como ocurre con la Cena Pan y Vino, un encuentro ecuménico que el Hogar de Cristo realiza ininterrumpidamente hace 27 años con representantes de distintas tendencias políticas y religiosas”.
La historia de esta tradición comenzó en 1983, cuando diferentes hombres de empresas, del mundo político, artístico y religioso aceptaron una curiosa invitación realizada por el padre Renato Poblete s.j., en ese entonces Capellán General del Hogar de Cristo. A través de un sencillo menú conformado sólo por “pan y vino”, el sacerdote jesuita no sólo aprovechó la ocasión para darles a conocer la obra que esta fundación -la principal obra de San Alberto Hurtado- tenía en ese periodo, sino también, comprometer su ayuda en beneficio de quienes vivían en condiciones de extrema pobreza.