Estrategias de resiliencia para niños y jóvenes vulnerables

seminario-bice-web“Resiliencia y Derechos del Niño”, documento dirigido a educadores y profesionales que trabajan con niños y jóvenes vulnerables, fue presentado en el Seminario “Estrategias educativas en el trabajo de restitución de derechos”, convocado por la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE), UNESCO, Hogar de Cristo, Vicaría de la Pastoral y los Trabajadores, las Congregaciones Maristas y de La Salle.

Se trata de un cuaderno, elaborado el sociólogo del BICE Stefan Vanistendael, que invita a reflexionar sobre la necesidad de trabajar en conjunto la Resiliencia y los Derechos del Niño como base de la formación y el bienestar de las nuevas generaciones.
El texto fue presentado por la psicopedagoga y licenciada en Filosofía y Letras, Carmen Serrano, delegada del BICE el Latinoamérica y El Caribe, quien entregó diez consejos de cómo aplicar estos conceptos en la sala de clases:

1. Trabajar a partir de las potencialidades y no de las carencias de los niños (as) y adolescentes.
2. No estigmatizar al niño (a) / adolescente por la situación en la que vive, ya sea una discapacidad, condición, situación legal o características de personalidad.
3. Respetar la dignidad de cada uno de ellos.
4. Acompañar y guiar al niño (a) / adolescente en su proceso de formación y desarrollo, procurando que sea en sintonía con su entorno (Familia-Comunidad-Estado)
5. Compartir responsabilidades en el crecimiento, desarrollo y formación de niños (as) / adolescentes (Familia, Escuela, Estado)
6. Escuchar sus necesidades, sus sentimientos, sus creencias.
7. Permitirles participar en su proceso educativo como actores protagonistas.
8. Entregarles afecto y empatía.
9. Confiar en ellos y entregarles confianza (recíproco)
10. Considerarlos como personas únicas, sujetos de derechos.

Pedagogía de la ternura

Uno de los principales expositores de este encuentro latinoamericano fue el profesor peruano Alejandro Cussianovich, considerado el padre de la “Pedagogía de la ternura”, enfoque pedagógico que le da un rol a la afectividad y al calor humano en el desarrollo evolutivo de los niños como sujetos de derechos, poniendo el acento en el buen trato en las pautas educativas y de crianza.
El especialista plantea que así como existe el derecho a la educación y a la salud, la ternura debiera ser prioridad en la formación de niños y jóvenes. Y hace una crítica a la calidad del tiempo que se les entrega. “Paradójicamente podemos pasar 12 años con los niños en el colegio y no logramos encontrarnos con ellos ni ellos con nosotros. Cabe preguntarnos ¿cuán intensos son los espacios de encuentro en la relación pedagógica que tenemos alumnos?”

Cussianovich dice que para formar niños y jóvenes resilientes, tanto la familia, la escuela como la comunidad en general “debemos ser porfiadamente optimistas y luchar por potenciar sus habilidades y capacidades, a pesar de los escenarios adversos”.

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