Octubre es un mes especial para todos los miembros de Fondo Esperanza: trabajadores, colaboradores y emprendedores de FE se unen para celebrar ocho años de vida en los cuales se le ha entregando la posibilidad a miles de personas de todo el país de salir adelante.
Han sido ocho años de esfuerzo, compromiso y entrega. Hoy ya son más de 35 mil las emprendedoras que han decidido surgir y luchan día a día por cumplir sus sueños.
Petronila Vega es un claro ejemplo de lo anterior. Partió en el piloto de Fondo Esperanza y es una de las primeras emprendedoras que confió en el trabajo que hace la Fundación y nunca dudó de sus ganas por surgir.
“La Peta” partió trabajando como mesera y cajera en una panadería, pero al tener a su última hija tuvo que empezar a trabajar desde su hogar, imitó los pasos de su marido y decidió ayudarlo en los arreglos florales.
Era tan bueno el negocio, pero tan poco el capital que por más esfuerzo que hicieran no podían hacerlo crecer. Gracias a una amiga el año 2003 tuvo la posibilidad de conocer Fondo Esperanza y como dice ella “fue la mejor oportunidad que pude tener”, tanto así, que es una fiel socia de FE y da trabajo a ocho personas.
A sus 50 años ha llegado tan lejos que incluso la Municipalidad de Cerro Navia le dio la posibilidad de trabajar diariamente en la feria vendiendo sus flores y mercadería, “Fondo Esperanza es uno de los pilares más importantes de mi vida. Siempre han confiado en mí y en mis habilidades. FE es una ventana que se abre y jamás se cierra”.
Fondo Esperanza entrega las herramientas necesarias para que todo aquel que quiera surgir, pueda hacerlo.
