
Por su incasable labor de unión entre personas de distinto pensamiento y condición, por ser un hombre de unidad, de consenso, que vive la solidaridad y practica la amistad como pocos, el Padre Renato Poblete fue distinguido por la Presidenta Michelle Bachelet con el Premio Bicentenario 2009.
La Presidenta Michelle Bachelet distinguió al Padre Renato Poblete con el Premio Bicentenario 2009, instancia que apunta a generar un decálogo de hombres y mujeres notables, culminando con la conmemoración de nuestro Bicentenario.
Acompañaron a la Presidenta, ministros de estado, el vicepresidente de la Comisión Bicentenario Edmundo Pérez Yoma y el Secretario Ejecutivo Javier Luis Egaña.
Su incansable labor de unión entre personas de distinto pensamiento y condición, una vida de solidaridad y amistad como pocos, fueron las cualidades que lo destacaron entre 17 personalidades postulantes.
La Mandataria destacó la trayectoria de Poblete, especialmente en su labor como Capellán del Hogar de Cristo por más de veinte años señalando que “este Premio Bicentenario reconoce su capacidad de articulación, como también su talento para poner toda la atención del país en los más pobres y desamparados”.
Bachelet agregó que sin duda su trabajo ha dejado una huella imborrable en Chile y, por cierto, en los más necesitados. “Aquellos que como alguna vez dijo el Padre Hurtado no pueden aguardar que el alivio les llegue por una especie de rebalse de la prosperidad generalizada de la sociedad”.
El Padre Renato Poblete agradeció el reconocimiento y lo atribuyó al trabajo en conjunto que realizan miles de funcionarios del Hogar de Cristo. “Agradezco al Hogar porque entiendo que este reconocimiento es una tarea efectuada al interior de esta institución que tanto ha hecho por los más desposeídos”.
El actual secretario ejecutivo de la Fundación Padre Hurtado agregó que “nos acercamos al Bicentenario y podemos agradecer lo mucho que se ha hecho en el país. Debemos trabajar intensamente para seguir expandiendo la conciencia solidaria en el país”.
Un amigo de mil amigos
En su larga trayectoria destacan sus logros como Capellán del Hogar de Cristo, cargo que ejerció por casi veinte años. Incorporó de manera exitosa el marketing a la búsqueda de recursos, socios y voluntarios. Ideas como La Cena Pan y Vino, la donación de vueltos en el supermercado y la publicidad en medios de comunicación, fueron ideas que nacieron en su gestión y que posibilitaron que la institución aumentara de 7 a 46 sus filiales, las que actualmente atienden a más de 30 mil personas al día entre Arica y Porvenir.
A lo anterior se suma su labor en el Instituto Latinoamericano de Doctrina Social de la Iglesia; su participación en la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM), en Medellín, Colombia; su trabajo como sociólogo; Capellán de la Unión de Empresarios Cristianos y su destacada participación en la Beatificación y Canonización de San Alberto Hurtado.
El Premio Bicentenario, iniciativa de la Corporación de Patrimonio Cultural de Chile en conjunto con la Universidad de Chile y la Comisión Bicentenario tuvo la difícil tarea de evaluar entre las 17 personalidades postulantes, quién debía recibir la distinción este año.
El comité de evaluación -conformado por representantes de cada una de las instituciones mencionadas, más los galardonados en años anteriores- otorga el Premio Bicentenario como un reconocimiento en vida a una personalidad destacada en el servicio público, cuya trayectoria haya marcado una diferencia en el país respecto de la cultura, el pensamiento y el bienestar de sus habitantes, representando ampliamente el espíritu republicano a través de su legado.
Se aprecia especialmente la capacidad de convocatoria y consenso que posea el presentado, el afecto, respeto y consideración de la ciudadanía para con su figura, su rol público más allá de los cargos que haya desempeñado y su aporte a los valores del Bicentenario que apuestan a un Chile que construye sus identidades, libre y democrático, diverso e integrado, socialmente equitativo y solidario, en crecimiento y en armonía con su medio ambiente.
El Premio Bicentenario corresponde a una distinción anual, que se entrega desde el 2000 y convoca a todas las instituciones públicas o privadas, sociedades o corporaciones sin fines de lucro, embajadas, fundaciones, organismos internacionales y organizaciones gremiales interesadas en postular a personas de relevante trayectoria.
En años anteriores han sido galardonados el empresario Eugenio Heiremanns (2000), el ex Senador Gabriel Valdés (2001), el antipoeta Nicanor Parra (2002), el Padre Gabriel Guarda OSB (2003), el musicólogo Luis Merino (2004), el doctor Fernando Monckeberg (2005), el historiador Mateo Martinic (2006), la experta en educación Patricia Matte (2007) y el arquitecto Fernando Castillo Velasco (2008).