Un aniversario completamente diferente al de años anteriores celebraron el pasado 22 de junio los usuarios de la Hospedería de Hombres San Alberto Hurtado de Valparaíso. Sí, porque tras el terremoto del pasado 27 de febrero, el recinto resultó con daños estructurales severos dejando con ello a 110 personas sin una prestación básica de comida o de acogida, un escenario complejo si se considera que en la ciudad existen aproximadamente 200 personas en situación de calle.
“En el contexto de la catástrofe muchas obras del Hogar de Cristo en la región resultaron gravemente dañadas, por eso el llamado es a la comunidad para que se hagan parte de la reconstrucción. Necesitamos con urgencia continuar trabajando en la superación de la pobreza, con los más postergados de la sociedad, aquellos que siempre son invisibilizados y que lo han perdido todo una y otra vez en sus vidas”, señaló Marco Balcazar, director ejecutivo sede Valparaíso.
Cabe señalar que muchos de los usuarios fueron trasladados hacia otras unidades. “Sin embargo la mayoría han querido seguir en la calle, pero a ellos no los hemos dejado de lado pues estamos constantemente trabajando en cuidarlos y brindarles los servicios necesarios. Nos preocupan los fríos del invierno, por lo que estamos pendientes de apurar la reconstrucción”, puntualizó Balcazar.
Historia
La Hospedería de hombres Padre Alberto Hurtado de Valparaíso, comenzó
a funcionar en la calle Eusebio Lillo aproximadamente en 1998, tras un acuerdo al que llega el Hogar de Cristo con el alcalde de la ciudad en ese entonces, para dar atención de hospedaje a las personas que vivían en situación de calle y que circulaban por los alrededores del Mercado Cardonal.
Tras varios años atendiendo en el lugar, en el año 2001 una donante que conoció al Padre Hurtado falleció, y dejó en herencia la casa Rosada, ubicada en calle Retamo 856, lugar destinado para citas.
No obstante, dadas las condiciones del inmueble, se debió invertir en la adecuación del espacio para que operara ahí un hospedaje. Para esto, se ahorró el arriendo que mensualmente se pagaba en el antiguo recinto y luego de varios meses se abrió definitivamente la hospedería en dicha dirección.
Desde entonces, en el lugar se atiende a 50 personas en situación de calle que noche a noche reciben alojamiento, ducha, comida y desayuno. Además, con el tiempo, y viendo las necesidades de la población que estaba en situación de calle, se vio la alternativa de entregar alimentación diurna, beneficio que reciben 60 personas todos los días del año.