Adulta Mayor de 105 años recibe Medalla Bicentenario

eufemiaEufemia Vergara Vilches cumplió 105 años justo al inicio de las celebraciones por el Bicentenario de Chile. Nació el 17 de septiembre de 1906, según registra su cédula de identidad. Pese a su edad, Eufemia tiene plena lucidez, es conversadora, cariñosa, participativa y muy  amable. Por eso es uno de los más emblemáticos adultos mayores de la Residencia Villa Giacaman, del Hogar de Cristo, ubicada en Hualpén.

Estos atributos la hicieron merecedora de la Medalla Bicentenario que, el pasado 13 de septiembre, le otorgó el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama). Ella, junto a otros 160 personas que superan los 60 años, fueron los protagonistas de una verdadera Fiesta Bicentenario, en el auditorio de la Asociación Chilena de Seguridad, en Concepción.

“No tengo palabras… estoy muy feliz, muchas gracias”, repetía Eufemia en el escenario al recibir el reconocimiento de manos de Lucy Amenábar, Coordinadora Regional de Senama, quien destacó el aporte de personas como Eufemia al desarrollo del Chile que conocemos.

eufemia2En la ceremonia, bautizada como “Adultos Mayores: patrimonio cultural y ciudadano”, la Directora animó a los jóvenes a respetar y valorar a estos adultos que en la Región del Biobío representa el 12% de la población.

Pero los festejos para Eufemia continuaron durante toda la semana. Al día siguiente de la premiación, los voluntarios de Villa Giacaman la regalonearon y le cantaron por adelantado el Cumpleaños Feliz. Mientras el miércoles 16 fue el turno de los funcionarios de Villa Giacaman, quienes junto a todos los residentes disfrutaron de una verdadera fiesta huasa, con la presencia de un conjunto folclórico comunal.

En tanto, este 23 de septiembre será el turno de Supermercados Líder, quienes se comprometieron con Eufemia a celebrar su cumpleaños junto a los residentes, el equipo de trabajo de la Villa y las recaudadoras de su empresa.

105 años de historia

Eufemia, quien por años desempeñó el oficio de profesora de moda y trabajó en diversos centros de madres, quedó viuda a los 47 años de edad y nunca tuvo hijos. Durante varios años vivió sola junto a sus mascotas, hasta que comenzó a tener dificultades de salud. Entonces comenzó a ser beneficiaria del Programa de Atención Domiciliaria al Adulto Mayor (Padam), perteneciente al Hogar de Cristo, que atiende a Adultos Mayores que viven solos o con sus familias. Con los años, al perder movilidad, llegó a vivir a la Residencia Villa Giacaman del Hogar de Cristo. Después del terremoto se reencontró con una sobrina, Daniela Vergara, quien la visita a menudo.

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