Analizar cómo se incorporan los valores solidarios en la vida escolar fue el principal objetivo del Primer Encuentro de Educación en Solidaridad (EDUSOL) en la Región del Biobío, que organizó el Hogar de Cristo y la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y que convocó a más de 120 asistentes.
En el encuentro que, el pasado 27 de octubre, encabezó Benito Baranda, Director Social Nacional del Hogar de Cristo, participaron representantes de más de 20 establecimientos educacionales de la Provincia de Concepción y estudiantes de diversas pedagogía de esa Casa de Estudios.
Tras el saludo del Vice Gran Canciller de la UCSC, Padre Luis Rifo, y de la Directora Regional del HDC, Cecilia Ponce, la Doctora Donatila Ferrada inició el encuentro con la exposición “Formación de profesionales solidarios: una demanda urgente en la Región del Bíobío”.
La académica destacó que los efectos y los desafíos que en materia educacional abrieron los eventos naturales ocurridos el pasado 27 de febrero. “Eso ha agudizado las diferencias sociales y ha ingresado a un grupo de población importante a la condición de pobreza. Es decir, estamos hablando de una región donde la pobreza se ha agudizado y ante lo cual la formación de profesionales solidarios hoy es una demanda urgente”, enfatizó.
A su juicio, la formación en solidaridad hoy es una necesidad del contexto regional, es una demanda de los universitarios, también hay una exigencia de literatura científica actualizada al respecto. “Y además se ajusta a los nuevos modelos de aprendizaje de la sociedad del conocimiento, ya que hoy aprendemos más con otros y fuera del aula, hoy se aprende más en contextos de solidaridad”, planteó.
Luego, Benito Baranda expuso “El actual contexto educacional como plataforma para una educación en la solidaridad”. A su juicio, los grandes desafíos de la pedagogía solidaria, para colaborar en la superación de la pobreza y exclusión social en Chile, son vivir en comunidad mediante la integración social, aprender a relacionarse y crear vínculos con otros; acrecentar la libertad a través de la educación de calidad desde la cuna con estimulación temprana; fomentar la participación y el compromiso social, y permitir el progreso humano, aumentando el ingreso autónomo familiar (justicia) y generando movilidad social (promoción social).
Más tarde, el Colegio San Ignacio, el Liceo Pencopolitano de Penco, el Colegio Marina de Chile y un equipo de estudiantes de pedagogía que trabaja en las aldeas de Tomé presentaron sus diversas experiencias de solidaridad.