El Hogar de Cristo abrió un nuevo Centro Comunitario en la localidad de Coliumo, en el marco de la segunda etapa de la campaña ¡Chile se la puede!
Este espacio será destinado a acoger a aquellas familias vulnerables, en su mayoría lideradas por mujeres jefas de hogar que antes del terremoto y tsunami, se dedicaban mayoritariamente a la extracción de algas en la zona. El objetivo del centro es entregar apoyo psicológico, realizar actividades con niños y adultos mayores y convertirse en un espacio de encuentro para quienes están damnificados. Se estima que tendrá un impacto en 200 personas diariamente.
El acto de lanzamiento contó con la presencia de la mítica Camioneta Verde que perteneció a San Alberto Hurtado, vehículo que entregó un momento de alegría y recogimiento a la comunidad de Coliumo afectada principalmente por el tsunami.
“Reconstrucción de capital social”
La Fundación se fijó como meta reconstruir el capital social en 70 comunas de la VI a la IX regiones, en las que se concentra la mayor cantidad de familias vulnerables, poniendo énfasis en las áreas niños y adolescentes, adulto mayor, personas con discapacidad y jefas de hogar.
La primera etapa de esta intervención se concentrará en 30 comunas de las regiones del Maule y Biobío, lo que tendrá un impacto en más de 15 mil personas, el triple de la cobertura permanente del Hogar de Cristo en la zona.
Para realizar esta intervención, la Fundación aprovechará la infraestructura de sus programas sociales y trabajará coordinadamente con otras instituciones según las necesidades y la realidad de cada comunidad.
El objetivo es reactivar las comunidades más frágiles, ofreciendo apoyo a las familias y su entorno, lo que implica ampliar la cobertura de salas cunas y jardines infantiles, ofrecer centros comunitarios para niños y jóvenes; generar espacios de encuentro para adultos mayores y personas con discapacidad; crear oportunidades de micro emprendimiento para mujeres jefas de hogar, entre otras.
“El Hogar de Cristo siempre ha sido un pilar fundamental en el trabajo con las personas más desprotegidas de nuestro país, hoy debe intensificar su acción social en las zonas afectadas por el terremoto, a través de los programas sociales existentes antes de ocurrida esta tragedia y con nuevas obras sociales en el territorio afectado”, explicó Benito Baranda, director social del Hogar de Cristo.