Una verdadera explosión de solidaridad, empatía y voluntad se ha vivido alrededor del Hogar de Cristo en el mes de marzo. Más de seis mil voluntarios se han sumado a la campaña ¡Chile se la puede! para ir en ayuda de las víctimas del terremoto. Hombres y mujeres, jóvenes y adultos que no han permanecido indiferentes frente al dolor de nuestros compatriotas y han entregado su tiempo, sus conocimientos y su cariño para dar una mano a los damnificados.
Una de las grandes tareas que han realizado miles de voluntarios de Arica a Punta Arenas ha sido trabajar en los centros de acopio del Hogar de Cristo, recopilando y embalando especies que posteriormente han sido despachadas a las zonas más afectadas. Hasta la fecha la fundación ha enviado más de 760 toneladas de ayuda.
Los voluntarios también han trabajando fuertemente en terreno. En el caso de la Región del Biobío los voluntarios del Hogar de Cristo están entregando apoyo social en los distintos sectores afectados, realizando talleres en terreno y en sedes comunitarias. Su misión es acompañar a las familias damnificadas, especialmente a los niños y niñas, con talleres de canto, pintura y baile, juegos, reforzamiento escolar, terapias de Reiki y apoyo psicológico.
Por su parte, en la Séptima Región, 350 voluntarios fueron convocados por el Hogar de Cristo, su principal labor fue cargar y descargar camiones con ayuda, prestar sus camionetas para repartir donaciones, entregar alimentación en zonas afectadas y alejadas y acompañar emocionalmente a los damnificados.
En la Sexta Región han participado más de 300 voluntarios, gracias a su soporte se han distribuido más de 3 mil cajas de mercadería que han sido despachadas a las comunas de Pichilemu, Pumanque, Santa Cruz, Nancagua, Lolol, entre muchas otras.

