Editorial Revista Socios

CARTA A LOS SOCIOS DEL HOGAR DE CRISTO DEL CAPELLÁN GENERAL PADRE PABLO WALKER s.j.

 

Mis muy queridos socios y socias del Hogar de Cristo:

Esta es la primera vez que les escribo como Capellán. Me gusta imaginármelos a cada uno de ustedes leyendo esta editorial, algunos en su casa, otros en la oficina o en el taller, como parte de una familia grande: la que fundó San Alberto Hurtado para contagiar el amor de Jesús por los más pobres. Este es el “adn” del Hogar.

Estas palabras las siento muy profundamente: no hay nada que haga el Hogar de Cristo sin la ayuda de cada uno de ustedes. Cada vez que levantamos una persona que está en la vereda o que intentamos que un niño no deje el colegio sino que tenga una educación que le abra oportunidades; cada vez que visitamos un adulto mayor llevándole sus pañales y la simple compañía; está cada uno de ustedes ahí trabajando junto a nosotros.

Sabemos que somos parte del mismo esfuerzo. Ustedes están de cuerpo entero en cada programa, primero por la confianza que han puesto en el Hogar, también por su ayuda económica concreta (esa misma que, a ratos, puede significar algunos sacrificios para asegurarla cada mes) y finalmente por su apoyo -en la oración y en el consejo- con el cual podemos seguir afinando la mirada para descubrir los nuevos rostros de Cristo pobre, hoy.

Nuestro país está cambiando, vivimos tiempos agitados: San Pablo hablaba “de dolores de parto” a propósito de la toma de conciencia de la dignidad y de los derechos de cada ser humano, sólo por ser hijos de Dios. En este alumbramiento el Hogar siempre será un espacio de acogida “a los que no pueden esperar”, será la asistencia eficaz, directa, “a los que tienen hambre hoy día”…las personas en situación de calle, los adultos mayores que no tienen a nadie, los abatidos por el alcoholismo y la droga, las personas pobres con discapacidad física o mental, los niños y niñas abandonados… Es sobre este compromiso irrenunciable, el mismo de San Alberto, que construimos nuestro segundo deber institucional: el convocar a la construcción de un país más solidario y justo. De este deber de promoción nacen muchos otras iniciativas preciosas: las escuelas Súmate (para jóvenes en riesgo de ser excluidos del sistema escolar); la nueva fundación Emplea (para promover la empleabilidad de personas que sufren exclusión social); la red de jardines infantiles para los más pobres de los pobres, y otros tantos programas en los que sembramos una patria más justa.

En este número queremos invitarlos a visitar las cuentas del Hogar. Son tiempos difíciles en lo económico. Con las más de 70.000 personas a las que acogemos cada mes, nuestro Hogar sufre un déficit que se viene arrastrando por años. Todo esto lo ponemos en sus manos. Con transparencia ponemos en su conocimiento en qué hemos gastado lo que ustedes y miles de otros compatriotas decidieron que fuera, “el dinero de los más pobres de los pobres”.

Cuenten conmigo como su hermano y sacerdote.

Con cariño y gratitud,

Pablo Walker s.j.

 

VER Revista Socios edición diciembre aquí.

 

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