Estudiantes de la escuela Padre Hurtado de Súmate trabajaron junto a alumnos de Boston College de Estados Unidos en un proyecto de sostenibilidad basado en colaboración intercultural, lo que no solo fortaleció los aprendizajes y las habilidades sociales de los chilenos, también, el sentido de comunidad.
Por Comunicaciones Hogar de Cristo
Entre mayo y junio de 2026, Hogar de Cristo participó por segundo año consecutivo en el programa internacional Working For and With Communities del Instituto Schiller de Boston College, iniciativa que promueve el aprendizaje basado en proyectos (ABP), el trabajo colaborativo intercultural y el compromiso comunitario.
Tras una exitosa experiencia piloto en 2025, este año la alianza se desarrolló junto a la Escuela Padre Hurtado, de Fundación Súmate en Renca, lo que permitió un valioso intercambio entre estudiantes de Chile y Estados Unidos.

Durante los meses previos, el grupo internacional se preparó en torno al trabajo de Fundación Súmate, el modelo de reinserción educativa y la metodología Aprendizaje Basado en Proyectos, además de reunirse con equipos educativos y organizaciones involucradas. Este proceso permitió construir una base sólida para el trabajo conjunto que se desarrollaría en terreno.
CONSTRUIR JUNTOS EL DESAFÍO
La experiencia se organizó en torno a la pregunta guía: “¿Cómo reducir los desechos que generamos en gastronomía y cosmetología?”, directamente vinculada con las especialidades de oficios que se imparten en la escuela ubicada en la comuna de Renca.
Durante tres semanas, los equipos trabajaron en investigación, intercambio y desarrollo de propuestas, participando en clases, talleres, espacios de reflexión y preparación de presentaciones.

Entre las principales actividades se destacó la bienvenida en la Escuela Padre Hurtado, el trabajo en aula junto a estudiantes de Súmate, el desarrollo colaborativo de proyectos, la presentación pública de resultados y una jornada final de convivencia comunitaria. Como resultado, los equipos elaboraron videos donde compartieron sus soluciones y aprendizajes.
USO DEL INGLÉS Y MEJOR ASISTENCIA
La experiencia permitió fortalecer objetivos pedagógicos, mejorar la asistencia y promover una metodología innovadora replicable. Además, tuvo un impacto significativo en la autoestima estudiantil al validar sus conocimientos y opiniones.
La directora de la Escuela Padre Hurtado, Claudia Pérez, destacó que “esta ruta de aprendizaje mutuo, de aprendizaje colaborativo estuvo enmarcada en un proyecto Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) con Boston College”. Y agregó que “el poder trabajar con jóvenes de otro país, con idioma distinto, nos permitió relevar la importancia de los canales de comunicación”. Asimismo, subrayó que “descubrimos que teníamos estudiantes que se manejaban muy bien con el inglés y que esto era un escenario donde lo podían desarrollar perfectamente”.

También señaló el impacto cotidiano de la experiencia: “Los estudiantes de Boston College estaban toda la mañana en el espacio educativo… Sin lugar a duda, esto es un aporte a la experiencia de aprendizaje y a las posibilidades que como comunidad educativa tenemos de crecer. Ojalá se repita”.
“ACÁ APRENDEMOS TODOS”
El proyecto fue valorado como una instancia de aprendizaje compartido entre instituciones. Daniel Castillo, Director de Internacionalización de la Universidad Alberto Hurtado, afirmó: “No sólo somos socios de este proyecto sino que también compartimos una mirada sobre el mundo donde el aprendizaje va en múltiples niveles”. Destacó además que “acá aprendemos todos, nos involucramos todos, y remamos todos para que la dignidad y la justicia social se relacione con el saber”.

Por su parte, Vaughn Thornton, instructor del programa en Boston College, enfatizó la relevancia de la colaboración internacional: “Hoy más que nunca necesitamos fortalecer las alianzas internacionales”. Añadió que “este proyecto refleja en su esencia el compromiso con el bien común”, destacando el impacto que genera en estudiantes y comunidades.
VÍNCULOS MÁS FUERTES
La iniciativa concluyó el 5 de junio con una jornada de cierre que consolidó un proceso de aprendizaje intercultural, reflexión compartida y construcción de soluciones frente a desafíos reales. La interacción diaria entre estudiantes, tanto dentro como fuera del aula, fortaleció los vínculos y enriqueció la experiencia educativa.
Mauricio Nercellas, subdirector Pedagógico de Súmate, recalca que la experiencia permitió que los estudiantes comprendieran que es posible trabajar en conjunto pese a diferencias como el idioma, fortaleciendo su autovaloración y sentido de pertenencia. Tal como se menciona antes, “es muy relevante para nuestros estudiantes que podamos generar experiencias que los contacten con distintas personas” y también que “aunque no conozcas algo de forma tan profunda… pudiese contactarte con otros, hacer un trabajo en común”. En síntesis, fue una instancia altamente valorada, caracterizada por una colaboración genuina y significativa para el desarrollo integral de los estudiantes.
Este voluntariado internacional reafirma el valor de generar espacios que conecten distintas realidades, promoviendo una educación significativa que integra conocimientos, habilidades y compromiso social, abriendo nuevas oportunidades para los estudiantes de Fundación Súmate.




