Señor Director:
En Chile, según datos del Ministerio de Educación, cerca de 40 mil estudiantes se desvincularon del sistema escolar solo en 2024, y estimaciones especializadas advierten que unos 200 mil niños, niñas y jóvenes de entre 12 y 21 años permanecen actualmente fuera de la escuela. Provienen en su mayoría de contextos de alta vulnerabilidad social y económica. Sin un financiamiento adecuado, los esfuerzos por devolverles su derecho a la educación siguen siendo frágiles y discontinuos, pese a tratarse de una modalidad ya reconocida institucionalmente.
Si bien el reciente Balance Legislativo 2022–2026 da cuenta de avances relevantes, aún existe una oportunidad clave para fortalecer el sistema educativo y cumplir un deber básico del Estado: garantizar el derecho vulnerado a la educación de quienes a quienes han quedado fuera del sistema escolar. La aprobación del proyecto de ley que crea la subvención para la Modalidad de Reingreso permitiría dejar atrás la excepcionalidad y consolidar una política de Estado orientada a la inclusión, prevención de la exclusión y el desarrollo integral.
Desde los territorios conocemos su impacto concreto. En Renca, la experiencia de la Escuela Padre Hurtado, articulada con el programa comunal Crecer en Renca, demuestra que el reingreso educativo es más efectivo cuando se integra a estrategias locales de acompañamiento y protección social. Asimismo, iniciativas de colaboración intercomunal como el proyecto Trama, desarrollado junto a Quinta Normal y Maipú, muestran que la coordinación territorial permite escalar estas soluciones y fortalecer su impacto.
Aprobar esta ley, que está en último trámite, es reafirmar que el derecho a la educación no se abandona cuando las trayectorias se interrumpen, sino que se protege con mayor fuerza allí donde más se necesita.
Claudio Castro S. alcalde de Renca
Carola Gana, directora ejecutiva de SÚMATE



