Por primera vez, el Colegio Betania de Fundación Súmate fue sede de la “Fiebre de Derechos” de La Granja. Más de 650 niños de la comuna aprendieron sobre sus derechos de la mano de los propios estudiantes del establecimiento.
Por Valentina Díaz Zapata
La Oficina Local de la Niñez (OLN) de La Granja y la Red Comunal de Niñez y Adolescencia celebran cada año el Día del Niño con la “Fiebre de Derechos”, una feria en que distintos programas y organizaciones del territorio dan vida a los derechos de la infancia. Este año, se realizó en el Colegio Betania, y niños y niñas de más de diez colegios de la comuna recorrieron stands diseñados y preparados especialmente para ellos.

Para Paulina Vivanco, directora del Colegio Betania, ser elegidos como sede tiene un significado profundo. «La visibilidad que hoy tenemos en la red no responde a un trabajo de este año, sino a un trabajo que venimos realizando hace varios años atrás y que hoy, tiene este resultado. Eso no solo nos visibiliza como colegio en el territorio, sino como causa de reingreso en el sector sur. Creemos que este evento es histórico», señaló.
Andrés Pino, jefe de formación del establecimiento, comparte esa mirada. «La misión de reingreso no es una misión que se hace sola, es articulada con muchas personas. Nos ofrecimos como sede porque es una instancia que permite vincularnos con la red y darle un enfoque pedagógico. Los jóvenes presentan sus trabajos a otras personas y juegan un rol distinto al que están acostumbrados», explicó.
LOS JÓVENES COMO PROTAGONISTAS
La red comunal estuvo presente con estaciones temáticas a cargo de distintas organizaciones del territorio. El Centro de Salud Familiar (CESFAM) presentó el derecho a la salud; el Centro Comunitario de Salud Mental (COSAM) de La Granja realizó actividades alusivas al derecho a la expresión, entre otros.
Los estudiantes del Colegio Betania, por su parte, prepararon múltiples stands dedicados a distintos derechos, donde abordaron cada uno a través de juegos, interpretaciones, afiches y dinámicas. Además, pusieron en práctica sus oficios: en Gastronomía prepararon empanadas, en Banquetería cocinaron galletas con los niños visitantes y en Estética se dedicaron a peinar al que se les pusiera por delante. A esto se sumó el espacio «Tu derecho en 100 palabras», liderado por la profesora de Lenguaje, Yoli Atencio, junto a estudiantes del establecimiento.

La ocasión incluyó un stand de primeros auxilios, un espacio de calma pensado para niños y niñas con neurodivergencias y un punto de hidratación. Todo finalizó con un concurso de baile, una batalla de rap y presentaciones del Ballet Benjamín Subercaseux y la Academia de Baile ARCUDAMU.
Para Priscilla Guzmán, gestora territorial de la OLN de La Granja, la elección del Colegio Betania como sede no fue casual. «Este colegio tiene muy claro lo que debemos garantizar como derechos en educación, entrega herramientas y siempre está al servicio de la comunidad. Hace que los jóvenes sean líderes, dejando de lado el adultocentrismo», mencionó. Su balance fue directo: «Hoy garantizamos los derechos de los chiquillos».
Teresa Vásquez, profesora del taller de Banquetería, descubrió en sus estudiantes una faceta que el aula no siempre muestra. «Vi esa faceta tierna, amorosa, dedicada. Tuvieron harta precaución con los niños, les enseñaron técnicas de higiene antes de hacer galletitas. Fue un maravilloso trabajo en equipo», expresó.

LA VOZ DE QUIENES LO VIVIERON
Cloe Guajardo, estudiante del Colegio Betania, lo vivió desde adentro. «Vi en la semana cómo mis compañeros se motivaban, cómo planeaban lo que harían, cómo les harían las clases a los niños. El colegio nunca había abierto sus puertas a tantas personas y estuvo súper bonito», relató. Y agrega: «Es importante porque nos dan más voz a nosotros, los estudiantes. Nos incentiva a sociabilizar y a no tener vergüenza».
Para Andrés Pino, los aprendizajes son concretos: «Trabajar en equipo, planificar, explicar lo que hacen a alguien que no les tiene confianza, adaptar el lenguaje a niños más pequeños. Ser los protagonistas».

Que el Colegio Betania haya sido elegido como sede posiciona al establecimiento como un referente comunitario de la educación de reingreso en La Granja y demuestra el valor de un modelo donde los jóvenes no solo aprenden: también enseñan.



