” EN LA CALLE EL FRÍO NO ES LO QUE MATA, LO QUE MATA ES LA INDIFERENCIA”
El Centro Integrado de Chillán es un espacio de acompañamiento y apoyo dirigido a personas mayores de 55 años que presentan fragilidad leve a moderada, con el objetivo de fortalecer su bienestar, autonomía y calidad de vida.
A través de una atención integral y cercana, entregamos servicios y apoyos orientados a disminuir factores de fragilidad, promover la participación activa, fortalecer vínculos y favorecer un envejecimiento más digno, saludable e integrado a la comunidad. Nuestro trabajo busca acompañar a las personas mayores desde sus capacidades y necesidades, potenciando su desarrollo personal y social en un entorno cercano y respetuoso.
“EL ARTE DE ENVEJECER, ES EL ARTE DE CONSERVAR ALGUNA ESPERANZA”
Nuestro objetivo es vincular con el entorno a adultos mayores en situación de vulnerabilidad y exclusión y con algún grado de dependencia.
Para ello, contamos con los Servicios de Atención Domiciliaria donde trabajamos en los hogares de adultos mayores, con el fin de entregarles los apoyos psicosociales y materiales necesarios para que se mantengan en sus comunidades, con una mejor calidad de vida y también fortaleciendo su vinculación con redes de apoyo comunitarias e institucionales para así lograr una mayor autonomía.
Trabajamos por la inclusión laboral de personas en situación de pobreza y exclusión social, potenciando su empleabilidad y competencias laborales.
Jefatura
Mauricio Zorondo. - Jefe de Operación Social Territorial Maule Sur
Dirección
Centro Regional Ñuble: Independencia N°1039, Chillán.
Historia
A partir del terremoto de Chillán de 1960 se da inicio a la filial Chillán del Hogar de Cristo, con el propósito de brindar apoyo a las personas que quedaron sin hogar producto del sismo que afectó gravemente a la zona. En ese contexto, se reorganiza la “Patrulla de la Noche”, retomando la labor impulsada por el padre Alberto Hurtado, orientada a ir en encuentro de niños en situación de calle, una de las expresiones más severas de la exclusión social. Desde entonces y hasta hoy, el Hogar de Cristo ha mantenido su compromiso de entregar dignidad a los más pobres entre los pobres, contribuyendo a ampliar sus oportunidades para una vida mejor.