Callcenter: 600 570 8000Hogar de Cristo 3812, Estación Central, Santiago
Donar

Soledad en adultos mayores: Rosa y el poder de una visita

A sus 79, enfrenta la soledad, la enfermedad de su hijo y una historia marcada por pérdidas que aún duelen. En Renca, el servicio de apoyo domiciliario del Hogar de Cristo la acompaña cada semana con una presencia que ella resume en una frase: "Las considero como si fueran unas hijas más".
Por María Luisa Galán
Julio 14, 2026

Rosa Kern vive casi sola. La acompaña su hijo menor. Tiene 50 años y sufre de diversas patologías. “Le sangran las piernas”, dice ella. Madre de diez hijos. Algunos robados, dice, apenas parió. No se explica cómo ni por qué. Entre sollozos se remonta a los años 60 en un hospital de Santiago donde no supo más de uno de sus hijos.

Otras de sus guaguas murieron. Y los vivos, poco la visitan. El más chico está con ella a veces. Sale a trabajar y ella pasa sola la mayor parte del tiempo.

Su apellido es alemán. Recuerda que su abuelo lo era, pero no sabe por qué llegó a Chille. Lo que no olvida es que se casó tres veces y, entre risas, explica que los diez hijos que tuvo se debe a que antes no había tele.

Vive en Renca. Casi sola porque además la acompañan dos perritos en una modesta casa de dos piezas, baño, living comedor, cocina y un techo de zinc por donde a veces escucha pasar a los vecinos. Todo enchulado gracias a unos jóvenes que le fueron a pintar las paredes hace unos pocos meses.

Soledad en adultos mayores

La soledad en adultos mayores afecta a miles de mujeres y hombres en Chile. Hogar de Cristo, a través de sus equipos en distintas ciudades, los visita y acomapaña.

UNAS HIJAS MÁS

Eso gracias al servicio domiciliario para personas mayores del Hogar de Cristo en Renca. Un equipo psicosocial la visita, le lleva alimentos y la acompaña a diversos trámites, como ir al médico. Rosita también va a la sede, donde comparte con otras personas mayores. Algunas tan solas como ella.

Ahí tienen diversas actividades: talleres de cine, de canto, de baile, por ejemplo. Espacios que ella agradece, porque la sacan de rutina, la tristeza y la soledad.

Foto del año 2020 en la sede de Renca. Participantes del servicio domiciliario reunidos para pasar una entretenida mañana.

El equipo también gestiona visitas de voluntarios. Como los estudiantes que fueron a arreglarle su casa y hacerle compañía por un rato. Momento que ella agradece “con todo mi corazón”.

Sobre el equipo que la visita cada semana, dice: “A ellas las considero como si fueran unas hijas más, con respeto. Las amo por sobre todas las cosas porque apañan. Es como como que el Señor me puso a estas niñas frente mí y me vienen a ver aquí a mi casa”.

SERVICIOS DOMICILIARIOS

Hogar de Cristo cuenta con apoyos domiciliarios para personas mayores y personas con discapacidad mental, en situación de pobreza y dependencia, además de sus cuidadores, que son casi siempre cuidadoras.

El propósito es mantener y mejorar la independencia y autonomía, reducir la sobrecarga familiar, prevenir institucionalizaciones evitables y fortalecer redes de apoyo comunitario para que las personas puedan permanecer en su vivienda.

El servicio trabaja con planes de apoyo social individualizados, construidos según la realidad de cada participante. El trabajo de los equipos incluye orientación social, apoyo para acceder a beneficios y servicios, vinculación con redes de salud y protección social, coordinación con familiares o cuidadores, seguimiento de necesidades y gestiones que favorezcan una permanencia más segura en el hogar.

En 2026, este trabajo se proyecta a través de 51 unidades de servicio domiciliario, para atender a 3.832 participantes, distribuidos en todo el país.

Averigua más de este servicio en este enlace.