Esta historia comenzó el año pasado con Gastón, hoy estudiante de cuarto medio y encargado de pastoral del colegio San Ignacio El Bosque. A través de un “Match Solidario”, se vinculó con el servicio de apoyo domiciliario para personas mayores del Hogar de Cristo en Puente Alto.
Pero este Match no quedó en una actividad puntual. En aquel encuentro intergeneracional en donde jugaron bingo y otras actividades, que se realizó en octubre de 2025, en ocasión del mes del adulto mayor. La relación siguió creciendo y hoy continúa generando impacto.
El año pasado, Gastón le prepuso al equipo del Hogar de Cristo de Puente Alto conectarlos con el BrainLat Institute de la Universidad Adolfo Ibáñez, donde él participa. Esta es una iniciativa que busca impulsar líderes e investigación sobre salud cerebral en América Latina.
No sorprende que haya dado este paso: Gastón quiere estudiar Medicina y desde hace tiempo tiene interés en temas ligados al bienestar y la salud. Gracias a esta articulación, durante el último año se han realizado distintas actividades con personas mayores de Puente Alto para fortalecer su salud cognitiva y promover un envejecimiento más activo.
Una de las instancias más significativas fue una charla sobre bienestar cerebral organizada junto al laboratorio BrainLab, integrado por especialistas y estudiantes vinculados a la neurociencia, la neurología y la salud mental.
Constanza Cruz, jefa del servicio para personas mayores en Puente Alto, celebra esta iniciativa, pues este naciente concepto de bienestar cerebral reúne factores de riesgo asociados a la pobreza. “Hay una oportunidad de investigación en relación a la neurociencia y la prevención temprana de la demencia”, dice.
Participantes del Servicio para Personas Mayores de Puente Alto junto al equipo de BrainLat UAI
La recepción de las personas mayores ha sido tremendamente positiva. Durante una reciente consulta participativa sobre futuros talleres, muchos usuarios sorprendieron al pedir actividades ligadas precisamente al funcionamiento cerebral y la memoria.
“Queremos que nos ayuden a eso del cerebro, a que nosotros estemos bien, funcionales”, señalaron los participantes.
Entre las actividades que comenzarán este año se encuentran talleres de estimulación cognitiva, juego de bochas y pintura con pigmentos naturales, inspirados en modelos de centros de día europeos enfocados en la integralidad de las personas mayores.
El objetivo es fortalecer la autonomía, prevenir el deterioro cognitivo y promover un envejecimiento activo.
Durante los próximos meses se realizarán nuevos encuentros y más charlas sobre bienestar cerebral, consolidando una alianza que nació desde la solidaridad estudiantil en Match Solidario y que hoy busca transformar la forma en que se aborda el envejecimiento en contextos de pobreza.