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Consumo Problemático

El consumo es un mal remedio, pero es el único que tienen lo más pobres,

Carlos Vöhringer, psicólogo, jefe técnico nacional Hogar de Cristo. 

Según datos de SENDA 2019, 649.160 personas entre 12 y 64 años presentan consumo problemático de alcohol y/o drogas. De ellas 131.943 manifiestan la necesidad de recibir tratamiento. La oferta total de programas terapéuticos, incluidos los del Estado y los de la Sociedad Civil Organizada es de  unas 22 mil plazas anuales, por lo que se puede estimar una brecha anual de más de 109 mil planes de tratamiento.

El efecto de la pandemia –cuarentenas, sensación de incerteza, soledad, temor– también impactó en el consumo de alcohol y otras drogas, alterando el acceso, el tipo y la forma de consumo. Además modificó los hábitos laborales y de salud de las personas, incrementando sentimientos de aislamiento, ansiedad, desamparo. Como el consumo de alcohol y drogas varía según distintos elementos externos a las personas, como su condición socioeconómica o la existencia de redes de apoyo, la pandemia se suma como un factor de estrés que perjudica la posibilidad de controlarlo.

La oferta programática para personas con consumo problemático de alcohol y otras drogas también se vio modificada en pandemia. Varios programas de SENDA fueron readecuados para garantizar la continuidad de la atención y disminuir los riesgos de contagio por COVID-19.

Como medida general, para los tratamientos ambulatorios se dio prioridad a la telemedicina, aunque se ha mantenido la entrega de fármacos con algunas atenciones presenciales y se han enfatizado las visitas domiciliarias. La pandemia disminuyó además la demanda de atención y nuevos ingresos a los programas terapéuticos y se ha observado una mayor permanencia en algunos casos, producto del impacto negativo de la crisis sanitaria en la complejidad y severidad de los trastornos.

Hogar de Cristo entrega apoyo y acompañamiento terapéutico a personas que se encuentran en situación de pobreza y exclusión social, y que presentan además consumo problemático de alcohol y/o drogas.

Entendemos las problemáticas asociadas a las drogas desde el enfoque de reducción de daños, ya que el consumo en esta población es una respuesta adaptativa a las continuas experiencias de carencias y exclusión social.

QUÉ SOMOS, QUÉ HACEMOS

  • Nuestros programas terapéuticos trabajan desde una mirada desprejuiciada y libre de estigmas, acogiendo a las personas tal cual son, desde comprensión y la empatía. Proponemos a las autoridades legislativas eliminar la criminalización y judicialización en ámbitos relativos a las drogas, diferenciando el consumo para uso personal del microtráfico y del tráfico de estupefacientes.
  • Trabajamos para contribuir al diseño e implementación de una oferta pública robusta en el ámbito de consumo problemático de alcohol y otras drogas, en particular para poblaciones específicas: mujeres, personas en situación de calle y adolescentes.

  • Es clave contar en todas las regiones con una oferta con financiamiento del Estado para el tratamiento del consumo de alcohol y otras drogas para las poblaciones antes mencionadas. Una necesidad prioritaria es mejorar la oferta y efectividad de los programas de prevención y tratamiento para población adolescente vulnerable.

     

PERSONAS ATENDIDAS AÑO 2021