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Quillón, pan y abarrotes.

Emprendimiento de la semana

En esta pequeña ciudad de la región del Ñuble, famosa por sus vinos dulces de misa, se encuentra el minimarket Namaste, emprendimiento de una familia colombiana radicada desde hace más de una década en Chile.

Por María Luisa Galán

 

Hace 12 años que John Jairo Figueroa, oriundo de Colombia, aterrizó en Chile buscando un ambiente más seguro para su familia. Llegó solo y se aventuró a trabajar y vivir en el norte. Pero no le gustó, así es que decidió radicarse en el sur, en Quillón, región de Ñuble, donde hoy vive junto a su esposa y dos hijos.

Hace tres años que emprendió otra aventura: abrir un minimarket y amasandería bautizado “Namaste”. La falta de empleo lo impulsó. “Nosotros vendemos pan, que es algo que consumen tanto los chilenos, entonces se hizo más factible el negocio. Me ha ido bien, sólo que el último tiempo se ha puesto cuesta arriba”, comenta John sobre su emprendimiento familiar, su única fuente de ingresos.

Un dato: el año pasado circuló en medios nacionales un estudio que concluyó que Chile es el segundo país en el mundo en comer más pan, después de Turquía. Los chilenos pueden llegar a consumir 90 kilos al año, siendo la marraqueta la preparación más preferida. Información que el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile corrobora. El 2019 señaló que un 96,3% de los hogares chilenos destina parte de su presupuesto a la compra de pan, con un gasto promedio mensual de $16.518. Negocio redondo.

Sobre la pandemia y la cuarentena, John comenta: “La gente está muy limitada, compran lo esencial en los supermercados, salen poco y están guardando la plata. Compran lo fundamental en los supermercados grandes, en los mayoristas y nosotros, los minoristas, somos para lo que les faltó y para comprar el pan, que es básico”. Cuenta que además venden abarrotes, como arroz, pastas, papel higiénico, entre otros. Están ubicados en la calle Lican Ray 201, en la población El Refugio, y sus puertas están abiertas de lunes a domingo desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche.

Su vínculo con fundación Emplea, del Hogar de Cristo, es gracias a una de sus hijas que vio en internet un aviso de un curso de pastelería que iba a impartir la mencionada organización. “Me interesó porque no soy panadero y estaba emprendiendo”, comenta John, que actualmente vende además de pan y abarrotes, pasteles, queques, empolvados, berlines, pero no preparaciones más elaboradas porque no tiene la maquinaria e implementos suficientes.

Namasté, nombre de origen sánscrito, lengua de una región de la India, se usa en diferentes culturas como una señal de saludo. Saludo que el minimarket de John Jairo Figueroa extiende a Quillón y a su comunidad con todo el ritmo caleño.

 

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