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Lagos y Monsalve se la juegan por los vulnerables: Estado debe financiar gastos sanitarios por COVID

Ambos congresistas pusieron el tema del aumento de los costos por elementos de protección personal e higienización en hogares de adultos mayores para prevenir el COVID-19. La pregunta fue: ¿El presupuesto 2021 se ampliará proporcionalmente a esos nuevos gastos o las organizaciones de la sociedad civil, como Hogar de Cristo, tendrán que atender a menos personas? Urge que el Estado se comprometa

Por Ximena Torres Cautivo

“Creo que hay que aplicarse más en esta materia”, sentenció el senador del PPD, Ricardo Lagos Weber, el lunes pasado en la Tercera Subcomisión Mixta de Presupuesto, que se ocupa del enorme y crucial tema de la salud. Se hablaba de las platas 2021 destinadas a los establecimientos de larga estadía, a los ELEAM, cuando el honorable pidió la palabra.

En sesión telemática se repasó el presupuesto de salud en sus diversos ítemes

En ese minuto, intervino Lagos Weber, diciendo: “Me quiero sumar a la inquietud del diputado Monsalve. Muchas instituciones en Chile, de todo tipo, han tenido que ajustarse a raíz de lo ocurrido. Son decisiones difíciles, muy complejas, como la que debió tomar el Hogar de Cristo al cerrar 28 programas sociales (de los 278 que tiene en todo Chile) y desvincular a 450 trabajadores. Es cierto que el aporte que hace el Estado al Hogar de Cristo no es menor, pero no es menos cierto que en las actuales circunstancias si se decide mantener los aportes tal cual, si no se les aumentan los recursos en proporción a los gastos extraordinarios y adicionales a causa de pandemia, lo que se está haciendo en la práctica es reducir las atenciones. La pregunta es bien directa: ¿Van a aumentarse los recursos en proporción a esos nuevos gastos o estos programas van a tener que reducirse?”. E insistió con la frase: “Hay que aplicarse más en esta materia”.

El senador agregó que el Hogar de Cristo estima que los gastos por concepto de elementos de protección personal en 2021, al no haber vacuna, será de unos 5.500 millones de pesos. Esto se traduce en insumos como mascarillas, guantes, cubrecalzado, pecheras, protectores faciales, alcohol gel y procesos de sanitización diarios de las residencias, casas de acogida y hospederías, tanto para uso del personal como de los acogidos. “Estos no tienen por qué ser fondos de asignación directa, pueden ser aumento presupuestario para SENABAST, el que debería distribuir esos elementos entre las organizaciones que, como el Hogar de Cristo, prestan servicios sociosanitarios a los más vulnerables del país. Si esos recursos no se otorgan o no se contemplan, lo que se estaría haciendo en la práctica es rebajar los recursos para esas poblaciones, porque las organizaciones tendrán que atender a menos personas”.

Antes de terminar, hizo ver que el problema no era sólo de los ELEAM, los establecimientos para adultos mayores, y sacó a colación a los que menos vemos: las personas en situación de calle. Así argumentó: “Estas instituciones también atienden a otros perfiles de la población, a personas en calle, por ejemplo, y ellos sí que quedarán al descampado, por decirlo así, si no se contemplan estos nuevos gastos que impone la pandemia”.

Paulo Egenau, por su parte, en diversas entrevistas en que ha hecho un fervoroso llamado a hacerse cargo de estos costos imprescindibles dentro del presupuesto de la Nación 2021, ha dicho: “El Estado tiene el deber de financiar el derecho humano fundamental a la salud de los más vulnerables entre los vulnerables. Y hasta ahora eso lo ha estado haciendo la
sociedad civil, por eso requerimos la concurrencia del Estado”.

 

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