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Universidad del Alba y Acción Solidaria: 11×7

Once iniciativas desarrolladas junto a siete organizaciones sociales demuestran cómo la colaboración entre academia y comunidad puede transformarse en herramientas concretas para el bienestar de las personas y el fortalecimiento de los liderazgos territoriales.
Por María Teresa Villafrade
Junio 16, 2026

El trabajo colaborativo entre la academia y las organizaciones sociales sigue generando resultados concretos en distintos territorios de la Región Metropolitana. A través de la metodología Aprendizaje + Servicio (A+S), Acción Solidaria de Hogar de Cristo y la Universidad del Alba han consolidado una alianza que busca aportar al bienestar comunitario, fortaleciendo capacidades locales y promoviendo la salud desde una perspectiva participativa.

Marcela Martínez, de Acción Solidaria, cuenta que la colaboración, iniciada el año pasado con el área de salud de la universidad, se ha traducido este 2026 en el desarrollo de 11 proyectos sociales junto a siete organizaciones de la red de Acción Solidaria.

“Estas iniciativas han permitido crear espacios de aprendizaje mutuo entre estudiantes, docentes y líderes comunitarios, poniendo los conocimientos académicos al servicio de necesidades reales de los territorios”, agrega.

Entre las experiencias más destacadas se encuentra “Semillas del Mañana”, proyecto ejecutado el pasado 15 de mayo junto a Fundación Actitud, representada por Ignacio Ortiz. La iniciativa estuvo orientada al fortalecimiento comunitario desde el ámbito de la salud, promoviendo herramientas y conocimientos para mejorar la calidad de vida de las personas participantes.

EXPLORANDO LA CERA

A esta experiencia se sumó, el 29 de mayo, el proyecto “Respirar con Dignidad”, desarrollado junto a la organización Ayudando al Prójimo, liderada por Isabel Sepúlveda. La actividad abordó temáticas vinculadas al cuidado de la salud respiratoria, acercando información y orientación a personas de la comunidad.

Pero el impacto de esta alianza no se limita a las actividades presenciales. Durante este año también se han impulsado iniciativas de alcance más amplio, como la creación de cápsulas audiovisuales informativas dirigidas a líderes y lideresas sociales. El material busca apoyar la identificación temprana de síntomas asociados a enfermedades de alta prevalencia, como los accidentes cerebrovasculares (ACV) y la diabetes, contribuyendo a la prevención y al acceso oportuno a la atención de salud.

Asimismo, durante junio se realizará una actividad digital de educación y prevención sobre el consumo de drogas, con especial foco en la sustancia conocida como “cera”. La jornada será transmitida a través de plataformas digitales para ampliar su alcance y entregar información preventiva a organizaciones y comunidades de distintos territorios.

PERCIBIR LOS BENEFICIOS

“Estas experiencias reflejan cómo el trabajo conjunto entre Acción Solidaria, las organizaciones territoriales y la academia puede transformarse en una herramienta efectiva para fortalecer el tejido social. Al mismo tiempo, permiten reconocer el rol fundamental que cumplen las lideresas y líderes comunitarios que, día a día, sostienen iniciativas solidarias y de cuidado en sus barrios”, explica Marcela Martínez.

Para Ana María Nieto, docente de la Universidad del Alba y responsable del curso Proyectos de Responsabilidad Social y Emprendimiento, la alianza con Acción Solidaria representa una oportunidad única para conectar la formación académica con las necesidades reales de las comunidades.

Según explica, la metodología Aprendizaje + Servicio (A+S) permite que los estudiantes apliquen sus conocimientos en contextos concretos, fortaleciendo competencias como el trabajo en equipo, la comunicación, el liderazgo y la resolución de problemas, al mismo tiempo que desarrollan una mayor sensibilidad social y compromiso con su entorno.

“Cuando los estudiantes perciben que su trabajo genera un beneficio concreto para otras personas, se involucran más activamente en su aprendizaje y reflexionan sobre el impacto que pueden tener como futuros profesionales”, señala.

SALUD COMUNITARIA

Respecto de los proyectos desarrollados este año en Pudahuel y Lo Espejo, Nieto destaca que las visitas a terreno han permitido a los estudiantes comprender de manera directa las realidades comunitarias y valorar la importancia de construir soluciones junto a las personas y no para ellas. “Muchos han manifestado su interés por volver a participar e incluso continuar vinculados como voluntarios”, comenta.

La académica agrega que las organizaciones también han valorado esta experiencia, al sentirse escuchadas y consideradas en la construcción de iniciativas que responden a sus necesidades. “Más allá de los resultados específicos de cada proyecto, el principal aporte ha sido generar espacios de diálogo, confianza y trabajo colaborativo que fortalecen tanto a las comunidades como a nuestros estudiantes”.

Finalmente, subraya la importancia de que la academia se vincule activamente con los territorios. “Los desafíos relacionados con la salud comunitaria, la prevención y el fortalecimiento territorial no son solo conceptos teóricos, sino realidades que afectan la vida de las personas. Cuando la universidad sale al encuentro de esas realidades, el aprendizaje se vuelve más significativo y la institución cumple de mejor manera su rol como agente de transformación social”, concluye.

LA ACTITUD DE IGNACIO ORTIZ

El líder y fundador de Fundación Actitud, Ignacio Ortiz, egresado de Derecho de la Universidad Andrés Bello, valora positivamente el acercamiento de la academia a los sectores más vulnerables especialmente en Pudahuel, donde existe una gran falta de oportunidades e infraestructura.

“Estamos muy abandonados en esta comuna”, enfatiza. Por ello, la presencia de la Universidad del Alba a través de la actividad realizada en conjunto “Semillas del Mañana” fue muy bien recibida y logró motivar la participación de niños más retraídos.

“Semillas del Mañana”, proyecto de la Universidad del Alba junto a Fundación Actitud, representada por Ignacio Ortiz. La iniciativa estuvo orientada al fortalecimiento comunitario desde el ámbito de la salud, promoviendo herramientas y conocimientos para mejorar la calidad de vida de las personas participantes.

“Es muy significativo que estudiantes universitarios, especialmente del área de la salud, desarrollen habilidades blandas para detectar problemáticas sociales y emocionales en los niños, más allá de lo clínico”, explica.

Finalmente, reafirma que su objetivo en Fundación Actitud es profesionalizar el trabajo social en Pudahuel, integrando servicios de calidad como apoyo académico, vínculo con universidades y asesoría legal, incluso gestionando redes para brindar defensa gratuita en casos de vulneraciones graves.

La alianza con la Universidad del Alba demuestra que cuando el conocimiento académico se conecta con las necesidades de las comunidades, se generan oportunidades de aprendizaje, colaboración e impacto social que benefician tanto a quienes estudian como a quienes trabajan por el bienestar de sus territorios.