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O’Higgins: Momento de rendir cuentas

Hay aniversarios que se celebran y otros que obligan a mirarse al espejo. El Hogar de Cristo cumple 37 años en O’Higgins y este 27 de agosto no habrá brindis: habrá una Cuenta Pública. Y rendir cuentas, para nosotros, no es un trámite. Es decir en voz alta lo que venimos repitiendo hasta el cansancio: que la pobreza golpea cuatro veces más fuerte de lo que afirman las estadísticas.
Por Montserrat Duarte, jefa social de Hogar de Cristo en O’Higgins
Agosto 29, 2025

En O’Higgins esos números se traducen en realidades que cualquiera puede ver. Más de 1.800 personas que acompañamos a diario lo demuestran: personas mayores que hablan más con la tele que con un vecino, familias que destinan casi todo el sueldo al arriendo y aun así viven hacinadas, hombres y mujeres que siguen durmiendo en la calle como si fueran parte del paisaje.

El año 2024 todos quedamos perplejos cuando, según la CASEN, la pobreza en Chile era de un 6,5%. Menos que en Canadá, menos que en Estados Unidos. ¿Podía ser posible? Nuestros equipos en terreno sabían que no. Ahora, la nueva CASEN, con indicadores más exigentes, lo confirma: la cifra llega a 23,5%, más de 4 millones de personas.

Y en O’Higgins la foto es todavía más dura: un 10,8% vive en pobreza severa. Hablamos de miles de familias que, además de no tener ingresos suficientes para lo básico, cargan con carencias en salud, educación, vivienda y trabajo. No es una estadística más: es la constatación de que la pobreza crece sin que nadie —ni el Estado, ni el mercado, ni las instituciones— les rinda cuentas.

NUEVA ESTRATEGIA SOCIAL 2025

Frente a este panorama no podíamos seguir haciendo más de lo mismo. Las hospederías y residencias fueron necesarias en su momento, pero quedarse en dar cama y techo por la noche ya no responde a lo que hoy urge. Por eso las estamos transformando en algo más pertinente: programas que acompañan con vivienda, salud y empleo; casas compartidas para personas mayores; centros de día y atención domiciliaria que previenen la soledad y el encierro. En salud mental también dimos el paso: menos encierro, más apoyos comunitarios.

Rendir cuentas de este cambio es también mostrar esa disonancia dolorosa: en O’Higgins las viñas y la postal turística conviven con la soledad, el hacinamiento y la calle. Esa contradicción es la que discutiremos en nuestra Cuenta Pública, porque si no hablamos de ella, entonces estamos haciendo todo menos rendir cuentas.

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