En tiempos de emergencia, dar a conocer soluciones que ayuden a las personas en los momentos más difíciles se vuelve fundamental. Uno de los ganadores del fondo Piensa en Grandes, Alara, crea dispositivos de seguridad que envían alertas y muestran la ubicación de sus usuarios en tiempo real.
Se trata de una solución de seguridad personal para personas de todas las edades. A través de dispositivos discretos —como llaveros, joyas o accesorios—, es posible enviar alertas silenciosas con ubicación en tiempo real a una red de contactos de confianza. Sin suscripciones y con un uso simple.

El fondo más alto de Piensa en Grandes, de 20 millones de pesos, lo obtuvo Alara. En la fotografía, Paulina Ruiz, recibe el premio.
Paulina Ruiz, cofundadora y CEO de Alara, destaca que los dispositivos de seguridad personal que crean son en formatos discretos, como joyas y accesorios, que combinan a la perfección tecnología y diseño.
Alara desarrolla tanto hardware como software de seguridad personal y fue considerada como una de las 100 startups más prometedoras de la década.
“Lo que nosotros ofrecemos básicamente son dispositivos de seguridad personal para que la respuesta rápida pueda llegar lo más fácil posible cuando alguien tiene una emergencia”, explica.
¿Y cómo lo hicieron? Desarrollaron un botón de pánico integrado en accesorios de uso cotidiano, como joyas, pulseras o incluso un colet para el cabello, muy pequeño y fácil de usar todos los días. Su funcionamiento es simple: basta una doble pulsación sobre el objeto para enviar la alarma a contactos previamente establecidos.
“Se envía un mensaje de alerta con la ubicación en tiempo real a cinco contactos de emergencia. Todo esto se gestiona desde nuestra aplicación, donde se configuran los contactos, se activan o desactivan las alertas y se monitorean notificaciones. Esto permite que, con un diseño discreto, se pueda pedir ayuda de manera instantánea y sin muchos pasos entremedio”, explica Paulina Ruiz.
Alara comenzó en febrero de 2023, pero recién en abril de 2025 lanzó sus primeros productos. Al tratarse de una empresa tecnológica, debieron tomarse el tiempo necesario para investigar y desarrollar sus dispositivos.
Los tres socios son ingenieros de la Universidad de Chile. Dos de ellos, Paulina Ruiz y Cristóbal Lavados, fueron compañeros de carrera y se decidieron a crear este producto al presenciar un intento de secuestro en La Cisterna. Esa experiencia marcó sus vidas. Felipe Raquil es ingeniero eléctrico.

Felipe Raquil, Paulina Ruiz y Cristóbal Lavados son los fundadores de Alara.
“No quisimos crear el típico botón de pánico sino algo que pasara más inadvertido. Tuvimos que desarrollar prototipos, validar nuestras tecnologías y trabajar con ingenieros y programadores para que el producto final se hiciera realidad y fuera algo útil para las personas”. Joyas como collares y pulseras fueron sus primeros productos.
Lo más notable es que se trata de la tecnología más pequeña en su categoría, lo que permite adaptarla a distintos formatos y públicos, como adultos mayores y niños.
“Todas las joyas de nuestra primera versión llamaron mucho la atención del público, porque significaron redefinir lo que era la seguridad personal. Esta siempre estuvo asociada a botones de pánico que estéticamente no eran bonitos y que, al final, estigmatizaban a las personas”.
Las joyas vinieron a cambiar el rol de la seguridad, volviéndola algo más atractivo para el uso diario y disminuyendo la excepción de uso que ocurre con dispositivos tradicionales.
-¿Cuál consideras tú que es el producto que más usan las personas mayores?
-En diciembre pasado lanzamos Alara Senior, una pulsera de goma con forma de reloj, en seis colores distintos, enfocada específicamente en personas mayores. Es resistente al agua y puede usarse incluso en la ducha. Ha sido hasta ahora nuestro best seller. Es decir, el producto más vendido.

Alara Senior ha sido un éxito de ventas y está en seis colores diferentes.
Muchas veces son los hijos, familiares o personas cercanas quienes se preocupan de contar con herramientas de seguridad que no sean invasivas, especialmente en casos de dificultades de movilidad.
“El dispositivo que lanzamos tiene colores muy bonitos, es fácil de usar y viene a resolver una necesidad que no estaba cubierta. Lo que había disponible en el mercado era muy complejo para las personas mayores y terminaban enredándose mucho al usarlo”.
Ha sido un producto que disfrutan usar. No es necesario sacarlo en ningún momento del día y se puede dormir con él.
“Los mensajes que nos llegan de usuarios o familiares son muy positivos. Nos dicen: mi mamá ya lo ocupa todo el día, se siente más segura”.
Otra característica clave de Alara es que sus productos, una vez comprados, no requieren contratos, membresías ni suscripciones. Basta con descargar la aplicación.
“Cuando empezamos a mirar el mercado, nos dimos cuenta de que la seguridad personal se veía mucho desde el punto de vista de las empresas. La mayoría te amarra a contratos de 24 a 36 meses. Pagas un valor inicial, pero con el tiempo terminas pagando mucho más de lo que contrataste. Nosotros no exigimos contrato ni suscripción mensual: las personas hacen una sola inversión”.
La única vía oficial para adquirir sus productos es a través de su página web, desde donde realizan envíos nacionales e internacionales.
Gracias al fondo Piensa en Grandes consistente en 20 millones de pesos, Alara podrá producir más dispositivos a mejor precio.
“En la medida en que producimos más, será también mucho más económico. Podremos adquirir la maquinaria necesaria para fabricar mayor cantidad. La segunda parte tiene que ver con marketing, publicidad y visibilidad. De esa forma, empezaremos a distribuir fuera de Chile. Hace poco cerramos un contrato de distribución con Ecuador y Colombia a través de una empresa”.
“Nuestra meta es llegar a muchas más personas. Nada de esto habría sido posible sin este fondo”.