Su fiel y vieja radio, único medio de comunicación que utilizaba para saber del mundo, un buen día se echó a perder. Entonces María Angélica Cisternas Tapia (87) le contó lo sucedido a Karina García, la técnica social de Hogar de Cristo que la visita regularmente en su casa ubicada en La Ligua, dentro del Servicio de Apoyo Domiciliario Adulto Mayor.
“Necesito una radio, aunque sea usada”, le pidió. Pero Karina le preguntó si no prefería un televisor, cosa que ella encontraba como mucho pedir, fuera de toda proporción. Sin embargo, aceptó gustosa el ofrecimiento. “Si es una tele, aunque sea humilde, tanto mejor”, le respondió.
Fue así que el caso de María Angélica llegó hasta Match Solidario, la plataforma de ayuda que Hogar de Cristo tiene a disposición de todo el público solidario y ansioso de cooperar con las personas vulnerables que atiende la fundación.
De esta misma manera, un hombre residente en Santiago leyó sobre esta necesidad y se conmovió. En su mismo automóvil, viajó hasta La Ligua para entregarle en persona a María Angélica un flamante televisor.

En su propio auto, el benefactor llevó el televisor desde Santiago hasta La Ligua.
“Él se preocupó incluso de llevarle un router, una antena, un alargador y el control remoto, porque ahora la televisión es digital y para las personas mayores ya no es tan fácil ver la televisión abierta y sus canales. Él se dio el trabajo de instalar todo y enseñarle a María Angélica el paso a paso. Ella estaba feliz y muy agradecida”, cuenta Karina.
El benefactor no quiso salir del anonimato para esta crónica, pero aceptó la difusión de las fotografías.
Esta adulta mayor de 87 años llegó con su marido desde Pichicuy, una pequeña caleta y balneario ubicado a 47 kilómetros de La Ligua. El matrimonio tiene cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, pero ninguno de ellos vive en La Ligua, sino en la costa y sola una de las hijas llama a su madre de tanto en tanto.
Cuando el marido de María Angélica murió, ella quedó completamente sola y con problemas de audición que le dificultan comunicarse por teléfono. Su vecina, Margarita, de 60 años, es la que siempre está apoyándola en el día a día, y en los llamados telefónicos.

Instalando el televisor mientras María observa y aprende a usarlo.
“Siempre los recados son a través de esta vecina, quien la acompaña a los controles médicos con la ayuda de nosotros. De ambas estamos siempre constantemente preocupados, porque ambas tienen enfermedades y problemas familiares”, cuenta Karina.
Al sector alto de La Ligua, donde viven, se le llama así porque las viviendas están ubicadas en el cerro y tienen dificultades de acceso. No hay locomoción colectiva y sus habitantes deben movilizarse en taxi para cualquier desplazamiento que quieran realizar al centro de la localidad.
Las casas de María Angélica y su vecina se encuentran ubicadas en la Población Rodríguez.
“Por lo mismo, María Angélica pasa mucho tiempo encerrada. En invierno, las personas mayores salen mucho menos”.
Karina explica que desde el municipio se hizo una intervención en la Oficina de las Personas Mayores para contactar a los hijos. Porque ella no recibe ayuda de ninguno de ellos. “Tengo entendido que mandaron esto a tribunal también y como que quedó en nada. Pero María Angélica es una persona muy positiva, no se queja ni se lamenta. Cada día agradece a Dios estar viva, porque es muy creyente”.
En una ocasión le comentó a Karina y al jefe del servicio de Hogar de Cristo en La Ligua, Alex Arancibia: “Pucha, a veces la familia no está con uno, pero sí lo hacen ustedes. Les estoy muy agradecida”.

Karina García, la técnica social de Hogar de Cristo, acompañó a María durante la entrega del televisor.
Karina García y Alex Arancibia tienen a su cargo a 30 personas mayores de La Ligua que, al igual que María Angélica, viven solos y en extrema vulnerabilidad. “Pronto subiremos a Match Solidario otro caso, el de María Ossandón, a quien se le echó a perder el refrigerador y necesita otro con urgencia”, adelanta la técnico social de la fundación.

Como María Angélica son muchas las personas mayores que necesitan cosas muy concretas y precisas para mejorar su calidad de vida en el día a día.
Ojalá aparezca igual de rápido otro benefactor como el que amablemente regaló a María Angélica un flamante televisor. Entra aquí para hacer Match Solidario.
