Una taza de café puede ser mucho más que una pausa durante el día. Desde el año pasado, para Hogar de Cristo también puede transformarse en una forma concreta de recibir apoyo para ayudar a personas que viven en pobreza y exclusión. La institución mantiene una alianza con Café Solidario, empresa que incorpora el impacto social como parte de su modelo y destina un porcentaje de sus ventas a distintas fundaciones, entre ellas Hogar de Cristo.
Uno de los principales canales de colaboración es la venta del Café Solidario Hogar de Cristo a través de su tienda online. Por cada compra de este producto, la empresa dona el 10% de las ventas a la fundación. La alianza también se extiende al mundo de los eventos. Café Solidario participa en encuentros privados y masivos con un carro de café tipo foodtruck. En estas actividades, el 20% de las ventas es donado a la fundación beneficiaria.

Para Carlo Schriever, fundador de Café Solidario, la relación con Hogar de Cristo tiene además un significado personal. Antes de concretar esta alianza, tuvo la oportunidad de conocer de cerca el trabajo de la institución como voluntario.
“Desde que nació Café Solidario soñamos con que cada taza de café pudiera transformarse en una oportunidad para ayudar. Siempre imaginamos que nuestro esfuerzo y trabajo tendrían un propósito mayor: generar un impacto real en la vida de quienes más lo necesitan”, señala.
El fundador explica que desde los inicios de la empresa buscaron construir alianzas con organizaciones cuyo trabajo admiraban. Entre ellas estaba Hogar de Cristo, institución con la que ya mantenía un vínculo previo.
“Tuve la oportunidad de ser voluntario y conocer desde dentro el enorme compromiso de sus equipos y voluntarios”, comenta Schriever.
La inspiración del Padre Alberto Hurtado también está presente en esta colaboración. “Seguir su ejemplo, acompañar a quienes no tienen voz y estar junto a quienes cuentan con menos oportunidades, es una convicción que nos inspira cada día”, afirma.
Para Café Solidario, colaborar con Hogar de Cristo va más allá de una alianza comercial. “Queremos seguir demostrando que una taza de café puede generar mucho más que un buen momento: puede convertirse en esperanza, oportunidades y un impacto social concreto”, destaca su fundador.
Carlo Schriever resume: “En Café Solidario creemos que sí es posible cambiar el mundo, una taza de café a la vez”.