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Josefa Abujatum: “El Estado pudo preverlo y no lo hizo”

Esta psicóloga conoce de cerca las trayectorias juveniles que pueden terminar en el delito. Desde Trama, un proyecto que trabaja en Maipú, Renca y Quinta Normal, explica por qué detectar las alertas a tiempo y ofrecer otras oportunidades puede hacer la diferencia. En esta entrevista cuenta cómo esa prevención temprana, la educación y los espacios de encuentro pueden cambiar trayectorias antes de que sea demasiado tarde.          
Por Ximena Torres Cautivo
Octubre 24, 2026

-Dime, Josefa, qué trama Trama…

Así partió la entrevista que le hicimos en “Ojos que sí ven” a la psicóloga Josefa Abujatum (34), líder de un modelo intermunicipal de acompañamiento a jóvenes en riesgo de exclusión social que se está implementando en Maipú, Quinta Normal y Renca. El proyecto comenzó en octubre de 2025 y se extenderá hasta octubre de 2027. Participan los tres municipios, con financiamiento de Open Society Foundations y la metodología de Fryshuset, organización sueca que trabaja desde hace más de 40 años en contextos de riesgo social. La corporación La Fábrica de Renca ejecuta y administra el proyecto.

-Nos encanta que, como dice siempre un amigo, ustedes estén en la “solucionática” y no se queden pegados en la descripción de la problemática.  ¿Qué están haciendo exactamente en cada comuna?

-Gracias, Ximena. Sí, nosotros estamos acompañando trayectorias juveniles en riesgo social. En cada una de las comunas -Maipú, Quinta Normal y Renca- dimos con un foco distinto.

-¿No hacen lo mismo en las tres?

-No, porque los diagnósticos en las tres son distintos. En el caso de Maipú, que es la segunda comuna más grande de Chile, lo que estamos haciendo es articular la oferta preventiva en seguridad llevando las distintas ofertas promocionales que tiene el municipio a barrios prioritarios.

Josefa destaca que Maipú tiene una Oficina de Juventudes y, por lo mismo, una mayor oferta para jóvenes. El problema es que esa oferta se distribuye entre quienes tienen más factores protectores. “Entonces estamos enfocados en barrios de Maipú, priorizados por seguridad. Aquellos donde hay más incidencia de delitos, más violencia intrafamiliar y otro tipo de problemas. Apuntamos a hacer prevención temprana.

Josefa Abujatum con Ximena Torres Cautivo, despúes de la entrevista en Ojos que Sí Ven en Cooperativa.

-¿Qué pasa en términos de seguridad en esos barrios que se consideran más vulnerables?

-Los jóvenes tienen más sensación de inseguridad. Por eso, no utilizan el espacio público, donde se enfrentan al consumo, al tráfico, a personas que portan armas. Son barrios donde hay más jóvenes que terminan teniendo conductas infractoras, no necesariamente cometiendo delitos, porque eso se tipifica según la edad. Pero sí existen jóvenes más propensos a terminar violando la ley. Eso es estructural. En los barrios privilegiados de Santiago no hay jóvenes de cuarto medio planeando ir a hacer un “portonazo” un día en la noche. Acá, sí. Y eso tiene que ver con sus trayectorias vitales.

Josefa hace notar que en números son menos de 150 jóvenes los que han delinquido en Maipú en los años recientes. “No es algo masivo, pero es un número significativo respecto a las alertas que podrían haberse detectado antes. El Estado pudo preverlo y no lo hizo”.

Para precaver que eso no se repita, interviene hoy el equipo de La Fábrica: “Estamos en contacto con la Dirección de Seguridad y la Dirección de Desarrollo Comunitario de Maipú. Lo que hacemos es intervenir donde hay ciertos factores de riesgo. Existe, por ejemplo, un listado de jóvenes que han tenido algún contacto con la ley. Es parte de un programa de la Subsecretaría de Prevención del Delito. Con los que están prontos a salir de ese programa nosotros empezamos a trabajar en factores protectores para no dejarlos solos.  Nos sentamos a conversar con ellos, a crear espacios de confianza para que nos vean como referente”.

-¿Tú tratas directamente con ellos? ¿Los conoces? ¿Podrías describirme alguno y su realidad?

-Claro. Se me ocurre uno ahora mismo. Es un joven que había cometido distintas infracciones de ley: había vendido sustancias, tenía porte de armas, estaba acercándose a un circuito peligroso, a una banda socio delincuencial. Era menor de edad, cuando lo conocí tenía como 14 años. Lo invitamos una actividad con muchos otros jóvenes en un espacio más neutral de Maipú. Ahí se dio cuenta de que no todos los jóvenes que estaban ahí tenían el mismo perfil que él. Automáticamente, cambió su forma de relacionarse. Después se me acercó y me dijo: “Por favor, síganme invitando a este tipo de cosas, porque yo sé que tengo que portarme bien, pero en mi barrio no puedo”. Él reconocía que su comportamiento disruptivo era para legitimarse frente al grupo y a su entorno.

-Es bien dramático eso, porque igual él va a volver a su entorno. ¿Cómo sale de ahí?

-Claro, pero nosotros lo que logramos es atraer a esos jóvenes y ofrecerles actividades atractivas no sólo con jóvenes en riesgo de exclusión social, sino también con otros perfiles de jóvenes. Es notable cómo ambos se nutren positivamente de la realidad del otro. Integrar, finalmente, es lo que importa.

RENCA NO LA LLEVA, PERO LA LLEVA

El famoso slogan que ocupaba un lugar privilegiado en el cerro de Renca y se inspiraba en el icónico cartel de Hollywood, se transformó en uno de los símbolos pop más divisivos de Santiago de Chile. Claudio Castro, el actual alcalde, barrió con él al asumir en 2016. Ahora, que ya está en su tercer mandato, no puede molestarse si en materia de innovación social decimos que Renca la lleva. Josefa Abujatum, al menos, lo ve así en lo que toca a jóvenes en riesgo social:

-Renca es una comuna que lleva bastante más avanzado en esta materia. Tiene un sistema local de niñez mucho más consolidado y eso permitió que determináramos un trabajo mucho más específico: la revinculación educativa. Es decir, que adolescentes y jóvenes que han interrumpido su trayectoria educativa vuelvan a estudiar. Eso lo hacemos muy de la mano con Fundación Súmate del Hogar de Cristo.

La joven psicóloga cuenta que en esta tarea trabajan mucho con la Escuela Padre Hurtado de Súmate, especializada en reingreso escolar. “A los más chicos, de educación básica, es más fácil reencantarlos, pero con los de enseñanza media cuesta más, sobre todo porque muchas veces son sus propias familias los que los impulsan a abandonar el sistema escolar”.

La psicóloga de 36 años, Josefa Abujatum se declara “municipalista” y cree que es las comunas, donde más avances sociales concretos se pueden lograr. Eso es lo que ella, como líder de Trama, hace con jóvenes en riesgo social en Maipú, Renca y Quinta Normal.

-Muchas veces está la urgencia económica, el hacerlos trabajar…

-Claro. Es complejo, porque uno de los principales factores de riesgo para los jóvenes que luego terminan cometiendo delitos se relaciona con la asistencia crítica al colegio o con la desvinculación educativa. Ahí llegamos nosotros. Lo más reactivo que estamos haciendo es apoyar que la Escuela Padre Hurtado llene sus matrículas a principio de año. Y ahí estamos atentos a la asistencia. Es evidente que un establecimiento por sí solo no puede hacerse cargo de todo lo que viene detrás de un joven con rezago, inasistencia, repitencia. Eso es sólo la punta del iceberg. Hay problemas graves de salud mental, de consumo, de cuidado de otros. Ahí, junto al municipio y la escuela, vamos viendo caso a caso.

Una visión más de largo plazo es la que se estudia en una mesa de trabajo con distintos involucrados en el tema, explica Josefa Abujatum. “Estamos trabajando en cómo proyectar el egreso de los jóvenes de este establecimiento. Pasa mucho en esta modalidad educativa de dos años en uno que los jóvenes logran terminar la enseñanza media, pero cuando egresan quedan volando, como en tierra de nadie. Con toda la oferta industrial y económica que hay en Renca, la idea es lograr conseguirles empleo en la misma comuna o que puedan continuar estudios superiores, técnicos o universitarios”.

-Cuéntanos de un caso de éxito en Renca…

-Pienso en una chica trans que no tenía tantos problemas con sus pares, pero sí con el cuerpo educativo de su colegio de origen por su realidad de género. A eso se sumaban temas de salud mental que la llevaron a abandonar la educación. En la Escuela Padre Hurtado logró revincularse y hoy es nuestro caso de éxito. Actualmente, ella cursa primero y segundo medio. Tiene 16 años. Hoy es vocalista de una banda que creamos. Además, es una talentosa dibujante. Y asiste a unos talleres de formación en liderazgo. Estamos proyectando que pueda estudiar diseño.

QUINTA NORMAL REJUVENECIDA

“Quinta Normal es una comuna que históricamente ha sido de personas mayores. Pero con las últimas olas migratorias ha recuperado población juvenil”, describe Josefa. Esto se ha traducido en que el municipio cuente con poca oferta para jóvenes y no haya tampoco un espacio físico que los acoja.

-Hace muy poquitos años que Quinta Normal cuenta con una oficina de juventudes. Ahora estamos apostando a crear un centro de creación juvenil en la comuna, en el cual los jóvenes se puedan reunir. Ahí lo que apuntaba el diagnóstico tenía que ver más con problemas de salud mental de los jóvenes y con que no tenían espacios de esparcimiento o de participación comunales.

Comenta positivamente que cada vez que organizan algo en Quinta Normal, la actividad se llena. Es un éxito. “Se aprecia mucho interés en participar, pero faltan lugares para que esos encuentros se produzcan, se carece de infraestructura”.

El enorme y tradicional espacio de la Quinta Normal es ultra demandado y no es techado ni cerrado, por lo que en invierno no serviría.

Cuando le preguntamos por una historia de éxito, nos habla de una joven migrante. No podía ser de otra forma en una comuna que ha recuperado la juventud gracias al fenómeno migratorio.

-Ella es venezolana. Partió con nosotros en noviembre del año pasado y hoy participa de todo. Es voluntaria en la oficina de juventud, participa de Trama, fue al Congreso Futuro de Jóvenes, hizo un curso de prevención de violencia de género hacia las mujeres y ahora va a empezar un club de lectura para enseñarles a otros jóvenes, tanto mujeres como hombres de la comuna, sobre el mismo tema -la prevención de la violencia de género-, pero de forma más lúdica.

Josefa Abujatum se declara satisfecha con su trabajo. “Nos hemos vinculado con más de 300 jóvenes en las tres comunas. La semana que viene haremos nuevos talleres de liderazgo que van a ser en paralelo en las tres comunas con los distintos perfiles de jóvenes con los que trabajamos. La idea es ir contagiando cada vez a más jóvenes mediante el dato boca a boca”.

-¿Cuál es la mayor gratificación de trabajar con jóvenes en riesgo social?

-Yo soy bien municipalista, por así decirlo. Creo que los municipios son el espacio más cercano del Estado con las personas y que ahí se puede hacer mucho. Además, cuando los municipios trabajan juntos se puede compartir datos, articular a todos los que tienen que ver con el tema y levantar las alertas para anticiparse a los problemas. En estas tres comunas, dos alcaldes y una alcaldesa han puesto su voluntad política en la prevención temprana y eso es muy importante. Hoy, cuando se multiplican los discursos punitivistas, pese a que la evidencia internacional demuestra que bajar la edad de la responsabilidad adolescente no tiene ningún efecto positivo, esto me parece que va en la dirección correcta. Que sirve y salva.