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Juan Pablo Rogers: “Despedir con dignidad también es una forma de cuidar”

El gerente general de la Funeraria Hogar de Cristo explica cómo esta empresa nacida para ofrecer una sepultura digna a los más pobres sigue financiando parte de la acción social del Hogar de Cristo. Además, comenta varias novedosas iniciativas que ayudan a hablar de la muerte y a acompañar el duelo con humanidad.
Por Ximena Torres Cautivo
August 8, 2026

27 mil 500 likes y aumentando… Eso marca la conversación entre la actriz Mariana Derderian y el tarotista Pedro Engel en Instagram, donde él la conforta por la trágica muerte de su hijo Pedro, a los 6 años, en 2024, cuando se incendió parte de la casa donde vivían. Hablan del duelo, de la pérdida, de lo que deja el que se va en el que lo llora.

De la muerte, en definitiva, que es lo único sobre lo que tenemos certeza absoluta en la vida. Así lo expresó el filósofo alemán Martin Heidegger, quien consideraba que esa convicción es el hecho central que define la existencia humana. Somos “seres para la muerte” y tener conciencia de ello es lo que nos da autenticidad, argumentaba.

Reflexiones como éstas son las que desfilan por el podcast “Hay un después”, iniciativa comunicacional en redes sociales de la Funeraria Hogar de Cristo, que ya lleva 4 exitosas ediciones. En un país que le hace el quite a la muerte, que prefiere hablar de “fallecer” a morir, donde no hay muerto malo, el proyecto no deja de ser audaz.

“Hay un depués” se llama el podcast de la Funraria Hogar de Cristo sobre un tema incómodo y doloroso: la pérdida de un ser querido. Este capítulo fue especialmente exitoso. Estuvo el tarotista Pedro Engel conversando con la actriz Mariana Derderian.

Para hablar de esto y más, invitamos a Juan Pablo Rogers, ingeniero comercial y gerente general de Funeraria Hogar de Cristo al programa Ojos que Sí Ven.

Alberto Hurtado murió joven, en 1952, de un cáncer fulminante. Tuvo unas exequias multitudinarias y muchos vieron una gran cruz en el cielo de Santiago ese día. Dos años después, en enero de 1954, nació la Funeraria Hogar de Cristo. El proyecto fue una idea suya. Siempre quiso dar “digna sepultura a los más pobres”. Ese fue el origen de una empresa que hoy destina todas sus utilidades a los servicios sociales de su obra mayor, el Hogar de Cristo, que había creado una década antes, en 1944.

-Muchos desconocen este vínculo entre la empresa funeraria y el padre Hurtado. Sé que no es tu caso.

-No. La figura de san Alberto Hurtado siempre ha estado muy presente en mi familia. Mi abuelo fue su amigo. Salía con él en la famosa camioneta Ford verde a ayudarlo. Él casó a mis abuelos. Eran muy cercanos.

-Cuando quedan ya tan pocas personas vivas que conocieron al padre Hurtado es todo un privilegio tener ese vínculo cercano. Más ahora que te toca gerenciar un proyecto suyo tan querido.

-Sí, yo creo que el gran mandato que recibimos todos los trabajadores de la Funeraria es tratar a todas las personas con respeto y dignidad, incluso después de su muerte. Esa es la frase -aunque hay varias otras del padre Hurtado- y es lo que todos tratamos de encarnar a diario en nuestro trabajo.

Juan Pablo Rogers reconoce que, si bien hoy la Funeraria de Cristo está más ligada a los segmentos más pudientes, mantiene servicios funerarios gratuitos para los participantes de sus servicios sociales del Hogar de Cristo y para casos particularmente sensibles. “Tratamos con el mismo cariño a presidentes y grandes figuras de todo ámbito que nos toca sepultar hasta las personas sin nombre que muchas veces mueren de hipotermia en la calle, como lamentablemente hemos visto por estos días”.

-El ciento por ciento de las utilidades de la funeraria van a financiar el trabajo social del Hogar de Cristo. ¿Es así?

-Sí, el único dueño y accionista de la Funeraria Hogar de Cristo es la Fundación Hogar de Cristo y todas las utilidades se destinan a su trabajo por los más pobres. Por eso, siempre les agradecemos a las familias que confían en nosotros en un momento de tanto dolor, porque su preferencia favorece a los que nada tienen. Ese, dentro del duelo, es un consuelo importante.

150 EXEQUIAS GRATUITAS

En 1954, cuando partió la Funeraria Hogar de Cristo se ubicaba en Estación Central, donde hoy está la casa matriz de la obra del Padre Hurtado. Las mediaguas y los ataúdes se fabricaban ahí, con los alumnos de las escuelas de formación en oficios, que era el camino que encontró el padre Hurtado para capacitar a los niños abandonados en el Santiago de esos tiempos. “Los palomillas”, como se los llamaba entonces.

Uno de los abuelos de Juan Pablo Rogers fue muy amigo de Alberto Hurtado. “Salían juntos en la camioneta Ford verde”, dice el hoy gerente de la Funeraria Hogar de Cristo.

Hoy eso ha cambiado de manera radical. Si hablamos de “moda” en materia de funerales, hoy está mucho más en boga la cremación.

-Efectivamente. Son tendencias mundiales; esa en particular lo es. En Chile, hoy cerca de un 20 por ciento elige la cremación, mientras en Japón ese número llega al 90 por ciento.

-Es un país donde escasea el espacio, claro.

-Así es. Hay aspectos culturales también involucrados. Los segmentos más jóvenes, sin duda, no tienen reparos a la cremación. Pero sea que se trate de una cremación o de una sepultura, el servicio funerario es necesario y exactamente igual en ambos casos.

-¿Es caro morirse en Chile, en términos de pompas fúnebres?

-Depende. Un servicio funerario cuesta desde poco más de un millón de pesos. Una cremación anda por esos mismos valores.

-¿Y qué pasa con los más pobres, con los que no tienen cuota mortuoria?

-Esto ha ido evolucionando mucho. Por ejemplo, las personas más sencillas siguen valorando mucho el velatorio en la casa. La idea de despedir a la persona en su hogar. Eso no se ve en los estratos altos, que prefieren la iglesia o dentro de los mismos cementerios. En el caso de la pobreza extrema, lo que más define esas exequias es la soledad. Ahí nosotros somos una pieza clave para acompañar y dar una digna despedida a quien nos deja. Publicamos su obituario, lo llamamos por su nombre, indagamos en su historia. La idea es que no se vayan en un completo anonimato.

El ejecutivo comenta que anualmente la Funeraria Hogar de Cristo entrega alrededor de 150 servicios funerarios gratuitos a personas de escasos recursos, que normalmente, han sido participantes del Hogar de Cristo.

FUNERALES DE CHILE

Cuando se avecinaban los 70 años de la Funeraria, en 2024, se produjo el mortal accidente del expresidente Sebastián Piñera. Ese funeral de Estado que como es habitual organizó la Funeraria Hogar de Cristo, coincidió con los 70 años de existencia de la empresa.

En ese contexto, Juan Pablo Rogers y su equipo idearon el sitio colaborativo www.FuneralesdeChile.cl, que contiene las 50 exequias de grandes personajes de Chile. Desde Gabriela Mistral hasta Horst Paulmann están en la línea de tiempo, que se inicia el 10 de enero de 1957 y culmina en 11 de marzo de 2025, respectivamente. Entre medio, hay artistas, escritores, cantantes, políticos…

-A mí me tocó personalmente ir en el en el cortejo fúnebre de Sebastián Piñera entre el aeropuerto y el Congreso Nacional como gerente de la Funeraria. Sentir la emoción de las personas en la calle fue muy impresionante. Ahí sentí el tremendo registro histórico que teníamos acumulado y su valor. “Tenemos que hacer algo con esta información. No puede quedar en el olvido. Estar sólo en los libros”.

Así nació la web Funerales de Chile, que se ha ido incrementando con material de los propios chilenos. “Así se va armando e incrementando el registro de cómo Chile despide a sus grandes personajes. Nosotros no hablamos de las personas a las cuales despedimos, sino del ritual de la despedida”.

Un niño saluda el paso del cortejo fúnebre de presidente Carlos Ibáñez del Campo en abril de 1960.

Es el modo en que los chilenos dan su último adiós. Con rituales clásicos, como el paso por la Pérgola de las Flores y la lluvia de pétalos con que las floristas honran al que parte. “Esa costumbre se inicia justamente con Gabriela Mistral, porque en el pasado mujeres y niños no entraban a los cementerios”, cuenta Juan Pablo Rogers.

Magdalena Ditborn fue la historiadora que les ayudó a construir el sitio con la mayor rigurosidad posible, por eso ella fue la primera invitada al podcast “Hay un después”.

NONATOS Y MORTINATOS

Dignifica es otra cosa. Menos mediática. Absolutamente íntima, sanadora y necesaria.

-Explícanos de qué se trata, Juan Pablo.

-Dignifica nace a principios de los años 90, hace un poco más de 30 años, en colaboración con el Parque del Recuerdo. Lo que hace es dar una digna despedida y sepultura a aquellos que no alcanzaron ni siquiera a nacer. Son esas guagüitas llamadas nonatos o mortinatos, en términos técnicos.

Un nonato es la criatura que aún no ha nacido, sin importar su etapa de gestación. Un mortinato es un feto nacido muerto. Una guagua que muere en el útero a partir de la semana 20 o 28 de embarazo o durante el parto.

-Es súper duro lo que voy a decir, pero son esos seres humanos que terminaban siendo “basura biológica”, desechos en un hospital, antes de que se legislara en 2019.

Efectivamente, en Chile, a partir de la creación de la ley 21.171 ese año, los nonatos y mortinatos pudieron ser inscritos legalmente por sus padres, con nombre y apellido. Antes de eso, eran rotulados como NN, lo que ensombrecía más aún el duelo.

-Todas las semanas nosotros trabajamos con unos 20 hospitales y clínicas del país -ahora mismo se está sumando la Clínica de la Universidad de Los Andes- a este programa Dignifica que permite hacer una ceremonia de despedida. Los usuarios provienen principalmente de hospitales públicos.

El programa está disponible para cualquiera que haya tenido este tipo de pérdida tan sensible y dolorosa. Afirma que este año han hecho 600 ceremonias en el marco de este programa. “En 2025 fueron 580”. Y agrega:

-Cuando una mamá primeriza que ha perdido a su guagua te agradece y te dice: “La pudimos despedir como una persona y eso le da sentido y propósito a todo lo que viví”, uno entiende lo valioso que es Dignifica y se nos llena el corazón por tenerlo y mantenerlo.