“El Club Hípico de Concepción fue escenario de una jornada que combinó música, compromiso y esperanza. La prensa estimó que al menos 6 mil personas llegaron a solidarizar con los afectados por los incendios. El concierto solidario “Rock Up · Arriba Ñuble y Biobío” convocó a más de 6 mil personas. Todas en apoyo a los más de 21 mil damnificados por los incendios forestales que afectaron a las regiones del Ñuble y, en mayor proporción, a la del Biobío.
El gran protagonista de la tarde fueron Los Bunkers. La banda nacida en Concepción regresó a su ciudad con un potente formato eléctrico para encabezar un encuentro donde la música estuvo al servicio de la reconstrucción.
“Para nosotros venir a aportar con nuestra música a un evento de este tipo nos pone muy contentos”. Eso dijo el guitarrista Mauricio Durán, destacando el trabajo sostenido de las organizaciones en terreno. “La música sirve para reconstruir el ánimo”, agregó, en una jornada que tuvo también las presentaciones de Saiko, Larrea Trip y DJ Negro Pésimo.

Los músicos hablaron de lo desolador que resulta recorrer los sectores devastados por los incendios. De ahí en valor de Rock Up.
Desde temprano el público comenzó a llegar al recinto penquista, respondiendo a una convocatoria que apeló a la solidaridad concreta. El ciento por ciento de lo recaudado —gracias a aportes voluntarios del público y empresas, donde destaca Grupo Falabella, al que pertenece Sodimac, será destinado íntegramente a tareas de ayuda a los damnificados. TECHO-Chile utilizará un 69% de lo recaudado en construcción de viviendas de emergencia. Hogar de Cristo “vestirá” por dentro esas casas con el 20% de los recursos reunidos. Y el resto será para kitsa de alimentación e higiene que distribuirá Movidos por Chile entre los afectados.

El importante apoyo del grupo Falabella lo logro Movidos por Chile y fue sustantivo para la organización del evento y el apoyo a la reconstrucción.
Hogar de Cristo destacó a otras marcas que han apoyado la campaña humanitarias desde su inicio el 19 de enero. Entre ellas: Abastible; Cencosud, con Jumbo, Santa Isabel e Easy: y Soprole.
La iniciativa fue impulsada por Hogar de Cristo, TECHO-Chile y Movidos por Chile, con un objetivo claro. Transformar la recaudación en soluciones reales y rápidas para las familias que lo perdieron todo.
En el caso de TECHO-Chile, los aportes se traducirán en viviendas de emergencia de alto estándar, equipadas con baño y kit eléctrico. A la fecha ya se han instalado decenas de estas soluciones habitacionales y el plan contempla la construcción de al menos 200 más en comunas como Penco y Tomé.
Pero la ayuda no termina con la entrega de una estructura. Es ahí donde el trabajo del Hogar de Cristo cobra un rol fundamental. La institución está a cargo de habilitar las viviendas por dentro: amoblar, equipar y “vestir” cada espacio para que vuelva a parecer un hogar y no solo una construcción provisoria. Camas, mesas, enseres básicos y equipamiento doméstico permiten devolver algo de normalidad y dignidad a familias que enfrentan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Cecilia Ponce del Hogar de Cristo y Pamela Sandoval de Movidos por Chile. ambas voceras en el evento por sus respectivas fundaciones.
“Tenemos historia y un vínculo de servicio con los territorios golpeados por los incendios. Hemos visto de cerca el dolor de las familias, pero también su enorme resiliencia”, señaló la subdirectora de operación social en el centro sur del país, Cecilia Ponce.
Además, comentó que ya se inició el apoyo sicosocial de Primera Respuesta de la institución en varias localidades afectadas. “Es ayuda de contención emocional por un lado y de orientación e información práctica para que las personas sepan qué puertas y cómo tocarlas para conseguir los apoyos sociales que les corresponden.
En paralelo, Movidos por Chile canalizará recursos hacia kits de alimentación y de higiene, reforzando la respuesta en una etapa crítica para cientos de comunidades.
Una de las características más valoradas del encuentro fue su carácter plenamente solidario: ningún artista, productora u organización recibió honorarios. Todos trabajaron ad honorem para asegurar que cada peso recaudado llegara a destino.
La jornada, concebida como un acto cultural respetuoso del complejo contexto que vive la zona, contó con producción técnica profesional, planificación de seguridad y coordinación con autoridades locales. Además, se implementaron facilidades para ampliar la convocatoria, incluyendo entradas promocionales y beneficios 2×1, permitiendo que más personas pudieran sumarse.
El cierre de Los Bunkers no solo fue un recorrido por canciones que forman parte de la banda sonora de la región; fue también un gesto de coherencia con su origen penquista y con un territorio que conocen desde la infancia.
“Hace algunas semanas pasamos por el territorio devastado y es desolador lo que uno ve”, comentó Durán. “Por eso quisimos estar aquí”.
La encantadora Música Denisse Malebrán, vocalista de Saiko, agradeció a los cientos de voluntarios de Techo, que han dejado el alma y el cuerpo en los territorios devastado, entregando contención, apoyo y participando de la compleja logística de entregar los kits de habitabilidad para las casas de emergencia.

Daniela Sánchez, jefa de operación social en Concepción, con Denisse Malebrán, Vocalista de Saiko.
“Rock Up” dejó claro que la reconstrucción no depende solo de maquinaria y recursos materiales, sino también de comunidad, cultura y voluntad colectiva. En Concepción, el rock volvió a sonar fuerte, pero esta vez con un objetivo más grande: levantar casas, devolver hogares y reconstruir esperanza en Maule y Biobío.