¿Qué es la cocina sin el gas? ¿Qué es el gas sin la cocina? ¿Y sin el conector y el clásico cilindro de 15 kilos? Esta pregunta es de una profundidad central cuando de entregar apoyo a las familias que perdieron sus viviendas a causa de los incendios en Biobío y Ñuble se trata.
Hasta ahora Hogar de Cristo ha entregado 53 kits de habitabilidad y proyecta superar los 90 en los próximos días, una vez regularizado el stock de cocinas de cuatro platos en la región, afectado por la alta demanda tras la tragedia. El objetivo final son 250. Estos kits permiten habilitar por dentro las viviendas de emergencia, devolviendo condiciones mínimas para recomenzar.
En este esfuerzo, Abastible ha sido un socio clave. La empresa ha contribuido activamente en la habilitación de los kits, proporcionando cilindros de gas licuado nuevos y cupones de recarga, elementos esenciales para que las cocinas funcionen desde el primer día. Además, ha entregado más de 4.000 balones nuevos con sus recargas respectivas a vecinos de las zonas afectadas cuyos cilindros quedaron inutilizables a causa del fuego.

Una cocina que funciones es un salto en dignidad y normalidad. Bien lo sabe Jaime en Punta de Parra.
“Lo que más valoran las personas damnificadas es una cocina funcionando. Poder cocinar es una señal concreta de que la vida puede comenzar a ordenarse nuevamente, pese a todas las dificultades”, señala Borja Besa Bandeira, Líder de Sostenibilidad de Abastible, quien ha acompañado de cerca la entrega de estos apoyos.
El compromiso también se ha expresado en terreno. Trabajadores de Abastible en la región participaron en un voluntariado corporativo en Punta de Parra, uno de los sectores más afectados por los incendios. “Somos conscientes de que el gas es un bien de primera necesidad. Permite mantener condiciones básicas y resguardar la dignidad en medio de una catástrofe”, afirma el ejecutivo.

Parte de la actividad de entrega de kits en Punta de Parra, región del Biobío, protagonizada por trabajadores de Abastible y del Hogar de Cristo.
Para Abastible, la sostenibilidad no se limita al ámbito ambiental. “Lo verde es fundamental en una industria energética. Pero creemos que debe ir acompañado de una mirada integral que incorpore con fuerza la dimensión social”, explica Besa.
Esa visión se traduce en su propósito corporativo de potenciar el espíritu emprendedor mediante iniciativas concretas. La compañía colabora con más de dos mil pymes en todo el país, a las cuales les paga en menos de siete días. Así a casi 3 años de esta medida, se han visto beneficiadas más de tres mil micro, pequeñas y medianas empresas proveedoras, apoyando su flujo de caja. “Sabemos que el crecimiento de las pymes es clave para el empleo y el desarrollo del país”, añade.
No es la primera vez que Abastible colabora con el Hogar de Cristo. En 2023, la empresa participó en iniciativas orientadas a personas en situación de calle, incluyendo rutas de invierno en las noches más frías, donde se distribuyeron frazadas confeccionadas a partir de antiguos uniformes reciclados y reacondicionados por una pyme.
Hoy, cuando la emergencia ya no ocupa titulares, la alianza se mantiene activa. “Sabemos que el interés mediático disminuye con el tiempo, pero las necesidades continúan. Gracias a esta colaboración, seguimos presentes apoyando la recuperación de las familias afectadas”, concluye Besa.
La reconstrucción no es solo levantar paredes. Es también encender una cocina, preparar una comida y recuperar, paso a paso, la vida cotidiana. En esa tarea, la colaboración entre Hogar de Cristo y Abastible demuestra que las alianzas sostenidas en el tiempo generan un impacto real y tangible en las comunidades.