Félix Pérez (63) cruzó de norte a sur Sudamérica. Partió en su natal Venezuela, luego pasó por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Un periplo que hizo con el fin de buscar un mejor futuro. En su paso por estos países arrendó un lugar para dormir y también recibió ayuda de organizaciones sociales que le dieron refugio.
Sin hijos ni pareja, ingresó por un paso no habilitado. En Iquique, se autodenunció y se quedó por siete meses. A veces alquilando, otras veces durmiendo en la calle. Le avisaron que en La Serena había una oportunidad de trabajo. Llegó pero no era tal. Hace tres meses llegó a la hospedería Carmen Goudie del Hogar de Cristo en Coquimbo.
Ahí conversamos con él, en el día que Soprole donó 10 mil unidades de leche para la región. Y otros 10 mil para Penco. La empresa láctea una vez más se hizo presente. En febrero pasado, fue con ocasión de los incendios en Biobío y Ñuble. Ahora para quienes han enfrentado las peores consecuencias del intenso sistema frontal que afecta al país.
Félix lo agradece.
“Estas ayudas no las había visto en ningún país desde que estoy transitando, ya sea para para connacionales o extranjeros. Es muy bonito que se involucre la empresa privada”, comenta con una voz calmada, que lo caracteriza desde la primera impresión.

Hospedería Carmen Goudie en Coquimbo
Explica que proviene de tierras calientes, con lluvias intensas que pueden durar tres o cuatro meses. Así que la lluvia que afectó a la región de Coquimbo no le pareció gran cosa. Otra cosa fue el frío. “El frío más la lluvia se siente bastante”, dice, vestido con un gorrito de hilo grueso y una chaqueta de mezclilla.
“Este cobijo que tenemos aquí en el Hogar de Cristo nos ha brindado mucha protección a todos”, cuenta. Agradece a todo el equipo que lo ha recibido. Partiendo por Omar Jeraldo, el jefe de la hospedería, que le permitió quedarse ahí apenas llegó.
Y no sólo a él, sino que a muchos otros en situación de calle.
“Han venido muchos hermanitos que no estaban interesados en llegar a un sitio de alojamiento, pero con esta lluvia han tenido que acudir. Acá le han dado acceso y les han buscado colchones, camitas adecuadas”.
Precisamente, el día de esta entrevista, llegó un “habitué” de la calle en Coquimbo a pedir alojamiento. Se le dio la leche recién donada y, a pesar de que la hospedería estaba a máxima capacidad, se le hizo un espacio para que pudiera capear el frío de la noche. Es una de las medidas extraordinarias que Hogar de Cristo está implementado en sus hospederías y Rutas Calle frente a la emergencia climática que afecta a gran parte del país.
La hospedería Carmen Goudie de Coquimbo es prácticamente nueva. Fue inaugurada el 2015 y tiene una capacidad para recibir a 45 personas. Son habitaciones con cuatro o cinco camas, con baños compartidos. Recibe a hombres en su mayoría, pero cuenta con una pieza para mujeres.