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El regalo al Papa del Cristo Pobre: Una arpillera violeta

Durante un mes las voluntarias del taller de costura Anita Cruchaga y las acogidas de la Hospedería de Mujeres del Hogar de Cristo de Estación Central, trabajaron en la confección del regalo que se le entregó al Papa Francisco en su Encuentro con los más vulnerables de Chile el 16 de enero en el Santuario del Padre Hurtado.

Por Verónica Vidal

 

Una edición de la Biblia del Pueblo,  que es con la que el Papa Francisco reza, forrada en una arpillera bordada, fue el regalo escogido para hacerle al Pontífice en su visita al Santuario del Padre Hurtado.

“Escogimos la arpillera porque se entronca con una tradición del trabajo comunitario de la Iglesia  sobre todo en tiempos de la dictadura para relevar como las capillas y organizaciones de base se transformaron en un santuario en defensa de la vida, cuando estaban siendo amenazadas. Y lo hicimos porque promueve a la mujer a través un oficio, que recoge una tradición muy chilena”, explica el capellán del Hogar de Cristo, Pablo Walker sj.

El trabajo se centró en hacer “una crónica  visual” de lo que sucedió el martes 16 de enero, en la explanada del Santuario del Padre Hurtado. El Papa Francisco se sentó a tomar mate y a comer sopaipillas con usuarios y voluntarios de distintas fundaciones del Hogar de Cristo: hombres, mujeres, chilenos, inmigrantes, discapacitados, jóvenes, adultos mayores, que tienen en común haber sufrido pobreza. “Nuestro regalo es un recuerdo del Encuentro con el Cristo Pobre. Y la idea es que cada vez que Francisco recurra a la palabra de Dios, pase por esa imagen y recuerde su reunión con todos sus feligreses en el  Santuario”, recalca Walker.

Paulina Gaete, directora de la Fundación Nonos, coordinadora del regalo al Papa, cuenta: “El capellán me explica que quiere hacer un forro bordado para Biblia con las voluntarias del taller Anita Cruchaga, que son secas para la costura y las manualidades. Así fue como me reuní con ellas y comenzamos a trabajar.

Visitamos el taller  Anita Cruchaga durante el proceso de bordado y sentimos el orgullo y la alegría en el ambiente. Amelia Parra, de 71 años, voluntaria desde hace más de dos décadas, dice: “Esta técnica en arpillera es un trabajo súper delicado, lleno de detalles y lento de hacer. Es todo hecho a mano. La arpillera es una técnica que requiere de ir poniendo los géneros en capas y se tienen que ir cociendo  por los lados con un punto cruz  muy finito para que no se note la puntada. Requiere de gran concentración, pero lo hemos pasado fantástico durante el proceso de diseño y elaboración. Hemos usado harto colorido, el dibujo incluye una mesa inclusiva, donde se encuentran Jesús y el padre Hurtado tomado mate,  un discapacitado, una pareja de pololos, hombres y mujeres chilenos y migrantes, un perro, una  oveja negra”.

Pablo Walker precisa: “Quisimos que fuera negra, porque el Papa dice que las ovejas blancas llega solas y que a las negras hay que salir a buscarlas. De fondo, están la parroquia Jesús Obrero, las  Torres del Paine y la frase de San Alberto ‘el pobre es Cristo’”.   

 

Ve también: El regalo al Papa Francisco en Twitter.

 

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