Main Donate Form

$ 0
"

Pablo Walker – Capellán General Fundaciones Hogar de Cristo

Publicado en: El Mercurio

Señor Director:

Hace unos días, en una población en la que visitábamos a unos adultos mayores, llegó una vecina, de aspecto agotado, con una niña de cuatro años de la mano. “Llévesela, se la regalo, no es broma”.

¿Qué pasó en la vida de esa mujer para que dijera eso? ¿Cuántos años pudo ir al colegio esa abuela? ¿Habrá ido al doctor por su reumatismo? ¿Podrá alimentar a su familia con lo que le pagan haciendo aseo? ¿Por qué no lleva a su nieta al jardín? ¿Qué ayuda tuvo cuando su hija, la madre adolescente de esa niña, se metió en la droga? Y, nosotros, ¿fuimos parte del abandono o del reconocimiento del derecho de su vida?

La indignación hoy nos despertó. Los niños más vulnerados del país no son del Estado, ni del Sename, ni de una fundación. Hoy nos comenzó a irritar la vulneración de sus derechos más básicos, la negligencia y precariedad del Estado garante, la falta de institucionalidad jurídica, los bajos estándares con los que trabajamos las organizaciones colaboradoras y las palabras de quienes acusan sin hacerse responsables ni tener conocimiento de la realidad que comentan.

Esperamos que esta indignación sea lúcida y nos involucre con la parte de responsabilidad que nos toca. ¿Qué debemos hacer distinto los ciudadanos, los poderes del Estado, las organizaciones sociales y fundaciones, las empresas y asociaciones, para reparar la capacidad parental de cuidar a los niños y niñas de nuestro país? ¿Cómo empezamos a honrar los derechos humanos en las residencias? Debemos avanzar en la autocrítica y en esa urgencia de dignidad que hoy nos activa. Manos a la obra.

Pablo Walker
Capellán del Hogar de Cristo

 

 

Noticias Relacionadas
Noticias

Más Dignidad y Ciudadanía

El Estado actúa a través de sus políticas públicas para dar respuesta a las necesidades sociales, pero muchas veces, desde las mismas personas que padecen estas necesidades, surge una ciudadanía que...

Noticias

La muerte desigual de Adán

Hace pocos días, el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, recitó frente a empresarios de la Enade un poema de Enrique Linh, titulado Cementerio de Punta Arenas, que dice así: Ni...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Porque nadie merece menos que el mínimo, te invitamos a firmar aquí

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Porque nadie merece menos que el mínimo, te invitamos a firmar aquí