En una fría mañana pero en un cálido ambiente, el 8 de agosto de 2024, Movidos por Chile, TECHO y Hogar de Cristo invitaron a todos los involucrados a una cuenta pública sobre lo recaudado para los damnificados por los incendios en Viña del Mar, Villa Alemana y Quilpué.
La iniciativa se levantó como una primera ayuda de emergencia en febrero de 2024, cuando los incendios en la región de Valparaíso aún no se extinguían.
Cuando las tres pobladoras que perdieron todo en el megaincendio que arrasó con sus casas en el campamento Monte Sinaí de Viña del Mar, vieron el video que detallaba con cifras el fin de lo recaudado, no pudieron contener el llanto.
Habían viajado desde la región de Valparaíso a Santiago a la casa matriz del Hogar de Cristo, en Estación Central. Puntualmente, al Teatro del Santuario del Padre Hurtado. Allí se reunieron empresarios, voluntarios, medios de comunicación, vecinos damnificados por la tragedia en una cuenta pública de cierre de la campaña Juntos, Chile se Levanta.
Las tres iban bien dispuestas y agradecidas, pero las imágenes del video las golpearon. “Nunca vi televisión por esos días que vinieron después del incendio. Estábamos en otra, trabajando, tratando de salvar algo, viendo cómo nos armábamos de nuevo. Por eso, al mirar ese desastre, me viene todo a la memoria: el miedo, la pena, la pérdida”. Eso nos explicaron entonces, enjugándose las lágrimas Karen Núñez y sus “dos amigas favoritas”, como llama a Emma y Ana.
Las conocimos en marzo en dos viviendas de emergencia unidas que levantó Techo como sede vecinal. Pelaban papas y zapallo preparando cazuela para los voluntarios que estaban construyendo esas casas en el campamento Monte Sinaí de Viña del Mar.
En total, la campaña levantó 886 viviendas de emergencia construidas por TECHO. 30.964 kits de ayuda humanitaria en alimentación e higiene en niños, mujeres y hombres que entregó Movidos x Chile. Y 4.528 elementos de habitabilidad interior entregados por el Hogar de Cristo. Esto es: camas, mesas y sillas mesas de comedor, sábanas, cocinillas, entre otros, para “vestir” las viviendas por dentro.
Todo a cuenta de los más de 5.200 millones de pesos recaudados durante la campaña.
La iniciativa contó con el apoyo de Banco Estado, Anatel, y diversos rostros, empresas donantes y organizaciones sociales. Juntos, Chile se levanta recaudó $6.238.523.949, de los cuales $5.243.706.533 correspondieron a donaciones en dinero y $994.817.416 a donaciones en especies.
La iniciativa fue impulsada por las tres organizaciones. A TECHO se destinó la mitad de lo recaudado. Movidos x Chile y Hogar de Cristo, se dividieron en dos el otro 50% para hacer lo que cada uno sabe hacer.

Karen, Emma y Ana con trabajadores del Hogar de Cristo en la ceremonia de rendición de lo recaudado en una de las últimas campañas de emergencia a causa de incendios.
“Esta iniciativa se realizó gracias a un trabajo articulado y colaborativo entre las organizaciones, los municipios, vecinos, voluntarios, el mundo privado y todos los chilenos y chilenas. Estamos convencidos de que debemos trabajar unidos, siendo aliados del Estado, para poder entregar ayuda eficaz, oportuna y con transparencia”, comentó Hans Rosenkranz, director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias.
Isidora García, directora social de TECHO-Chile, señaló: “Queremos agradecer a todos quienes se sumaron a esta tarea. Especialmente, a los más de 2.500 voluntarios que se movilizaron sin pensarlo dos veces, poniendo sus manos, su energía y su corazón en la construcción de una vivienda de emergencia. Esa fue una muestra de que la fuerza de la juventud está más vigente que nunca. Y de que unidos podemos lograr grandes cosas”.
Y el capellán del Hogar de Cristo, José Francisco Yuraszeck, dueño de casa en la oportunidad, agradeció a todos los que colaboraron, pero sobre todo a “los equipos del Hogar que realizaron el trabajo, que se sumó a la labor habitual: equipo de compras, bodegas, logística, transporte, duplas psicosociales. También a las dirigentes de las juntas de vecinos y comités de cada uno de los lugares donde fuimos a tender una mano. Cada cual puso de su parte lo necesario para atender, y seguir atendiendo hasta ahora, la emergencia…”.

Dirigentas vecinales afectadas por el voraz incendio en los cerros de Viña del Mar. Esa fue una de nuestras exitosas campañas de emergencia con varias de las mismas organizaciones que nos estamos coordinando ahora.
El jesuita hizo notar que “hemos entregado 1.132 kits de habitabilidad, lo representa un 91,4% de lo prometido y que vamos detrás de la construcción de las viviendas que hace Techo para llegar a ese ciento por ciento. Esos kits esconden 1.132 historias, porque detrás de ese conjunto de enseres domésticos hay 1.132 hogares que están recuperando algo de la normalidad perdida”.
Bien lo saben Karen, Emma y Ana, las pobladoras que perdieron sus casas, en febrero pasado, en el campamento Monte Sinaí. Y que recién hoy vieron en un video la devastación que dejó el fuego y no pudieron contener el llanto.
Ahora iniciamos el mismo camino para en una tragedia igualmente devastadora que ha arrasado localidades enteras en Biobío, y sigue amenazante, acicateada por el calor extremo reinante desde la región de Valparaíso a la de Los Lagos.

Las campañas de emergencia del Hogar de Cristo y sus aliados, como TECHO y Fondo Esperanza, son absolutamente transparentes en la rendición de cuentas.