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Cuando el fuego arrasa, las alianzas reconstruyen: Hogar de Cristo e Isa Vías

Desde la liberación de peajes hasta toneladas de ayuda humanitaria, empresas y sociedad civil se activan junto al Hogar de Cristo en Biobío y Ñuble. El aporte de ISA VÍAS muestra cómo la colaboración privada puede marcar la diferencia cuando el tiempo apremia.
Por Ximena Torres Cautivo
Enero 31, 2026

El lunes 19 de enero, cuando casi tres mil viviendas de sectores urbanos consolidados de las regiones de Biobío y Ñuble ya eran cenizas humeantes, el Hogar de Cristo activó una campaña de ayuda humanitaria que no esperó diagnósticos ni balances finales. Había urgencia. Y había personas que lo habían perdido todo.

Uno de los rostros visibles de ese despliegue ha sido el capellán general de la fundación, José Francisco Yuraszeck. Desde los primeros días recorrió las zonas afectadas. Distribuyó ayuda, recogió testimonios,  dando visibilidad a una tragedia que supera, en palabras de quienes la han visto de cerca, otros desastres recientes. “El daño que he visto es mayor a lo que han sido los terremotos y otros incendios”. Así lo aprecia Cecilia Ponce, subdirectora de Operaciones Sociales en la zona centro sur, que coordina el trabajo en terreno.

Foto tomada por José Francisco Yuraszeck en la zona de Lirquén. Él usó la liberación de peaje de Isa Vías como decenas de voluntarios y trabajadores del Hogar de Cristo que están apoyando a los damnificados en la zona más afectada de Biobío.

La rapidez de la respuesta no es casual. El Hogar de Cristo lleva más de 8 décadas trabajando en estos territorios y conoce sus redes, sus urgencias y sus tiempos. Por eso, desde el primer día, la fundación convocó a la sociedad y al mundo privado a sumarse. Una de las respuestas más significativas vino desde ISA VÍAS, cuyo lema -“conexiones que inspiran”- cobró sentido concreto en medio de la emergencia.

La empresa ha liberado el cobro de peajes para los vehículos del Hogar de Cristo y voluntarios que se desplazaban hacia las zonas afectadas, facilitando un acceso expedito cuando cada minuto contaba. “En situaciones de crisis lo que importa es llegar a tiempo. Por eso liberamos el tránsito por nuestros peajes a vehículos de emergencia y voluntarios del Hogar de Cristo en terreno, buscando asistir a los municipios afectados de la Región del Biobío y a las organizaciones que están trabajando sin descanso”, explica Miguel Carrasco, gerente general de Ruta del Maipo.

El apoyo no se quedó ahí. ISA VÍAS movilizó 12 toneladas de ayuda humanitaria: 4.980 litros de agua, 6.976 litros de bebida isotónica y 200 frazadas, insumos básicos para enfrentar los primeros días tras la catástrofe. “De esta forma logramos que este apoyo se convierta en una ayuda real para las familias que hoy lo están pasando mal y en acompañamiento frente a las distintas etapas que vendrán”, agrega Carrasco.

ISA VÍAS YA DIO EL PASO

En paralelo, los equipos locales del Hogar de Cristo comenzaron la entrega de kits de remoción de escombros. Partieron en sectores como Punta de Parra, Lirquén y Tomé. Son herramientas básicas, pero decisivas: permiten despejar terrenos y dar el primer paso hacia la reconstrucción. Se trata de una fase inicial que, en incendios de esta magnitud, resulta clave para que las familias puedan volver a proyectarse.

Luego viene lo más complejo: la instalación de viviendas de emergencia y el proceso de volver a habitar. Casas de 27 metros cuadrados, con baño completo y buena aislación, que marcan el estándar definido tras la tragedia de los cerros de Viña del Mar en 2024. El Hogar de Cristo complementa ese esfuerzo “vistiendo” las viviendas con kits de habitabilidad: camas, cocina, comedor, utensilios, ropa de cama. Todo instalado, todo listo para usar.

“No son sólo cosas las que se entregan; es devolver la sensación de hogar, la dignidad y la normalidad a las familias afectadas”, suele decir el padre Yuraszeck. Especialmente cuando las personas están aún en shock.

A eso se suma un dispositivo profesional de Primera Respuesta social y psicológica, orientado a la contención emocional y al apoyo en trámites: desde recuperar documentos quemados hasta articular ayudas estatales y privadas.

El llamado hoy es claro: no olvidar a las familias de Ñuble y Biobío. El invierno llega inevitablemente y nadie debiera enfrentarlo a la intemperie. La experiencia demuestra que cuando las empresas se involucran, la ayuda llega antes y mejor. ISA VÍAS ya dio el paso. Otras aún están a tiempo de hacerlo.

Campaña Humanitaria