Hogar de Cristo sostiene una red de 30 salas cunas y jardines infantiles distribuidos de Arica a Puerto Montt. Están situados y orientados a ofrecer educación inicial de calidad y gratuita a los sectores de mayor pobreza y vulnerabilidad del país. En ellos se entrega un aprendizaje adecuado para el nivel de cada niño/a y apoyo a su entorno familiar.
Los 30 establecimientos operan bajo la modalidad Vía Transferencia de Fondos (VTF) de la Junta Nacional de Jardines Infantiles y Salas Cuna (JUNJI). Este año 2026, su capacidad de atención es de 5.975 niños y niñas.
Los expertos insisten en que la verdadera educación superior comienza en esta etapa, en que los niños absorben conocimientos de manera natural. Nuestro deber es ampliar sus oportunidades de aprendizaje para igualar la cancha de las oportunidades y terminar con la desigualdad en Chile.
Como señalaba Gabriela Mistral, la gran educadora de Chile: “El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde”.
El proyecto educativo de nuestros jardines infantiles y salas cuna se enfoca en fortalecer la relación del niño con su familia y comunidad mediante elementos del método Montessori y apunta a que el niño “aprenda a aprender”.

Según la CASEN 2024, uno de cada cuatro niños, niñas y adolescentes (25%) vive en situación de pobreza en Chile. Pese a que la pobreza a nivel nacional por ingresos cayó al 17,3% y la multidimensional al 17,7%, la niñez sigue siendo el grupo etario más afectado por estas carencias estructurales.
A nivel regional, las mayores tasas de pobreza infantil se registran en La Araucanía (37%), Maule (33%), Tarapacá y Arica y Parinacota (31% en ambas regiones), evidenciando una distribución desigual de la pobreza a lo largo del territorio nacional. En todas ellas, tenemos presencia en materia de educación inicial, porque lo que nos guía es estar donde más se necesita nuestra acción y apoyo.
Dentro de los indicadores, además de las geográficas, se observan desigualdades significativas según origen: la pobreza infantil entre quienes pertenecen a un pueblo originario es superior a la del resto de la población infantil (31% versus 24%, respectivamente).
Niñas y niños nacidos fuera de Chile alcanzan una tasa de pobreza del 39%, comparado con el 24% de quienes nacieron en el país. La situación de este grupo es especialmente preocupante, ya que un 17% de la población migrante en Chile corresponde a niñas y niños (CASEN 2024).
La pobreza infantil por ingresos es 7 puntos más alta en los sectores rurales que en los urbanos, lo que revela la importancia de dónde se requiere instalar salas cuna y jardines infantiles gratuitos y de calidad. La cuestión territorial es clave para definir dónde se sitúa cada uno de nuestros establecimientos.