Cuando una emergencia golpea, la respuesta inmediata es clave. Pero cuando las cámaras se van y la urgencia deja de ser noticia, comienza el desafío más largo y profundo: volver a habitar. Recuperar un espacio para dormir, comer y compartir es parte fundamental del proceso de reconstrucción que hoy viven miles de familias afectadas por los incendios en las regiones de Biobío y Ñuble.
En este contexto, Hogar de Cristo y Cencosud activaron una acción de donación voluntaria en caja, una forma simple y concreta de seguir acompañando a quienes más lo necesitan.
Desde el 30 de enero y hasta el 18 de febrero, al pagar tu compra en supermercados Jumbo y Santa Isabel, puedes optar por realizar una donación voluntaria en caja. Un gesto sencillo y cotidiano, que permite sumarse de manera concreta a los esfuerzos de apoyo tras los devastadores incendios del fin de semana pasado.
Cada donación, sin comisiones ni descuentos, se destina directamente y en un ciento por ciento a financiar acciones orientadas a habilitar viviendas de emergencia, incorporando equipamiento y elementos esenciales que permiten a las familias recuperar condiciones básicas de habitabilidad.
Tal como señala el capellán general del Hogar de Cristo, José Francisco Yuraszeck, “no son sólo cosas las que se entregan”. El kit de habitabilidad, con una cama, dos camarotes, los colchones y las sábanas y frazadas respectivas, una cocina, balón de gas, comedor, vajilla, vasos, batería de cocina hervidor, lo que ofrece “es la sensación de recuperar el hogar, la dignidad y la normalidad”.
Frente a una catástrofe, estar juntos marca la diferencia. Y avanzar como comunidad, con pequeños gestos sostenidos en el tiempo, es parte de ese solo latido que permite seguir adelante. Por eso, dona en caja.