“No permitamos que la desconfianza y las teorías conspirativas que circulan en redes sociales le ganen a la solidaridad y a la urgencia de auxilio que requieren hoy los damnificados. Ayúdanos a ayudar”. Con estas palabras, Liliana Cortés, directora social del Hogar de Cristo, llamó a sumarse a la campaña humanitaria #JuntosenAcción, que la institución ha activado frente a la emergencia por los incendios en la región del Biobío.
“En momentos como este lo que se necesita es acción y generosidad. Sembrar dudas sobre el destino de la ayuda solo dificulta llegar a tiempo a quienes más lo necesitan. Nuestra obligación es responder con transparencia y rapidez”, enfatizó la trabajadora social.

Devastación en el sector de Florida, en el acceso a Concepción, en 2023. Hoy la historia vuelve a repetirse ahí y en comunas de la costa del Biobío como Tomé y Penco.
El Hogar de Cristo cuenta con una larga experiencia en la gestión de campañas de emergencia. Tras los devastadores incendios que afectaron a Viña del Mar, Villa Alemana y Quilpué en febrero de 2024, la institución logró apoyar a 1.132 familias con kits de habitabilidad para equipar sus viviendas de emergencia. La rendición detallada de esa campaña está disponible públicamente aquí.
Hoy la urgencia se traslada al Biobío. Solo en los programas de apoyo domiciliario que el Hogar de Cristo desarrolla en la comuna de Penco hay 20 personas mayores cuyas viviendas fueron completamente consumidas por el fuego. Localidades como Lirquén y Punta de Parra han sufrido daños devastadores y la tarea de limpieza y reconstrucción es inmediata.
Por eso, mañana martes, al mediodía, desde la bodega central del Hogar de Cristo en Estación Central saldrá un primer envío de ayuda concreta: decenas de kits de remoción de escombros —con carretillas, palas, chuzos y herramientas esenciales— y 10 mil litros de agua embotellada donados por la empresa Soprole.
“Lo primero es habilitar los terrenos, despejar, limpiar y hacer posible que las familias vuelvan a levantarse”, explica Daniel Fernández, subgerente de Recursos del Hogar de Cristo en la región del Biobío. Ingeniero comercial y bombero senior, ha visto de primera línea la magnitud del desastre:
“Estos incendios han sido mucho más extensos que los de años anteriores. El fuego avanzó desde Punta de Parra, pasó por Lirquén y llegó hasta Penco. Existe incluso el temor de que alcance Concepción. Los bomberos más jóvenes lo han dado todo en terreno; a mí, por mi experiencia, me ha tocado labores de prevención para resguardar la ciudad”.
En medio de una emergencia dinámica y aún en desarrollo, el llamado es simple y urgente: dar y darse. Apoyar a quienes lo han perdido todo en pocas horas, especialmente a las personas mayores que hoy enfrentan la devastación sin más redes que la solidaridad de un país.

Si quieres contribuir con ayuda humanitaria ahora ya dona en la cuenta corriente 10.675.353 del banco BCI, RUT 81.496.800-6. O directamente en www.hogardecristo.cl