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Eduardo, Alejandra y Miguel, tres adultos que luego de conocer la Fundación, se hicieron parte de nuestra causa. Verdaderas historias de superación y éxito que fueron posibles gracias a tu generosa ayuda.

Eduardo, tiene 35 años y participa en la Fundación Rostros Nuevos del Hogar de Cristo. Nació con una leve discapacidad mental y a corta edad sufrió el abandono de su madre.

Hoy participa desde hace 3 años en los talleres de coro y cocina de Rostros Nuevos. ¡Gracias al centro está saliendo adelante! Con la esperanza de algún día trabajar en lo que más le gusta: música o panadería.

Alejandra, 42 años, con consumo problemático de alcohol y otras drogas vivió muchas años en la calle, recibiendo el maltrato de sus parejas, llegando incluso a perder a sus hijos. Hasta que una persona la llevo al Programa Terapéutico Villamavida de la Fundación Paréntesis del Hogar de Cristo, donde  recibió el apoyo necesario para salir de su problema de consumo.

¡Hoy logró recuperar a sus hijos! Pero sobretodo,  su amor propio.

Al igual que Miguel Feliú, quien tras 20 años de tener un con consumo problemático de alcohol que lo llevó hasta perder su familia, logró salir de aquello con la ayuda de Fundación Paréntesis del Hogar de Cristo.  ¡Testimonio del poder que tienen las personas para cambiar su vida!

Hoy gracias a la ayuda de Fundación Emplea del Hogar de Cristo, consiguió un trabajo que le permite sentirse útil y más vivo que nunca.

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