A 74 años de la muerte de san Alberto Hurtado, daremos a conocer prontamente la Cartografía Social de Chile, titulada “Reconstruir el vínculo y la convivencia”. En ella se advierte que la desconfianza y la pérdida de comunidad son hoy una de nuestras mayores pobrezas. El Hogar de Cristo, fundado por el padre Hurtado junto a un grupo de mujeres, sigue demostrando que otra respuesta es posible: cada año acompañamos a más de 30 mil personas en pobreza severa gracias al compromiso permanente de cientos de miles de chilenos.
Pero somos mucho más que una institución: junto a otras organizaciones de la sociedad civil, cultivamos el patrimonio solidario del país, construido por generaciones que entendieron que nadie sale adelante solo. Si el pesimismo parece haberse instalado entre nosotros, quizás sea tiempo de volver a esa convicción fundamental.