Más de cuatro mil asistentes y más de 40 millones de pesos de recaudación fue el saldo que dejó “Biobio se levanta”, el primer gran evento musical que se realizó en la región del Biobío para ir en ayuda de los más de 20 mil damnificados por los incendios que destruyeron sus casas a mediados de enero.
Todos los artistas se sumaron de manera gratuita y dijeron que sí pese a tener sus agendas llenas de compromisos como es habitual en estos meses de verano. Este es un pequeño resumen del evento que congregó música y solidaridad por esta golpeada región del país.
Mientras esperaba con santa paciencia su turno, el legendario Aldo Asenjo (57), más conocido como Macha, estaba sentado de espalda a todo el ir y venir de los escenarios, apartado y fuera del camarín destinado para él y el Bloque Depresivo.
Sin hablar ni mirar nada en específico, respondió cortés al ser reconocido por algunos de los voluntarios de Hogar de Cristo que se acercaron a tomarse una foto con él. Ellos nos dieron la alerta y nos dijo: “No doy entrevistas”. Pero aceptó grabar un video para contarnos un dato sorprendente: en la década de los 80 y mientras se trasladaba de Villa Alemana donde vivía hasta Santiago para asistir a conciertos, no tenía dónde dormir y el Hogar de Cristo le abrió sus puertas.
Por solo cien pesos durmió con derecho a desayuno en la antigua hospedería para hombres de Estación Central, junto a las personas de la calle que llegaban usualmente allí. “Se veía de todo”, nos contó fuera de cámara pero su mensaje fue elocuente.
Macha, la esperada estrella del evento “Biobío se levanta”, que comenzó cerca de las cuatro de la tarde en el Club Hípico de Concepción, en la comuna de Hualpén, fue el penúltimo en subir al escenario. Eran cerca de las 11 de noche y junto al Bloque Depresivo causó furor entre un público heterogéneo y familiar. Los asistentes corearon a viva voz todos los boleros y canciones románticas. Desde “Amiga”, de Miguel Bosé, hasta “Qué pasa entre los dos”, de Carlos Torres Vila, por mencionar algunas.
No en vano, el logo del Macha y el Bloque Depresivo tiene como símbolo una guillete.
Antes que se abrieran las puertas del Club Hípico, a las 15 horas, ya habíaestaban largas filas de adolescentes. Esperaban impacientes a sus ídolos: los conocidos artistas urbanos Sinaka, Kennat, Katteyes, Pablito Pesadilla y el rapero Polimá Westcoast, entre otros.
En un espléndido día de mucho calor y sol, todo partió con el grupo oriundo de Talcahuano, Entremares, con su inconfundible estilo de cuecas románticas al estilo balada y pop.

Sinaka logró una gran conexión con el público.
La locura juvenil se desató con la llegada a los escenarios de los cantantes urbanos. Sinaka y Katteyes, quienes además de sus respectivos shows por separado, se reunieron interpretando juntos la canción “Aló”. El tema fue recientemente lanzado en conjunto y ya está convertido en un éxito viral.
Otro momento histórico ocurrió cuando le llegó el turno al rapero Polimá Westcoast. Se produjo una verdadera euforia cuando él pidió permiso a los bomberos para subirse al carrobomba de la Compañía de Bomberos de Hualpén. “Los chicos buenos” estaban presentes en el recinto por razones de seguridad.
Polimá no solo quería expresar su admiración por la valiente labor que desempeñan en los incendios sino que también quiso incorporarlos al show. Los bomberos también se divirtieron lanzando pequeños chorros de agua a los acalorados asistentes.
Uno de los 86 voluntarios de Hogar de Cristo presentes, el psicólogo Sebastián Matamala no dudó en calificarlo como el “mejor momento de la noche”:

Los bomberos también disfrutaron “refrescando” al público.
“Fue espectacular porque mientras Polimá cantaba, los bomberos lanzaban agua al público. Eso con la puesta de sol de fondo y la energía de la gente fue maravilloso. Mis cantantes favoritos fueron Sinaka y Macha. Los cantantes se notaban todos motivados y contentos con el recibimiento del público y por la causa a la que se sumaron”, señaló quien fuera un importante colaborador en el reporteo en terreno.
Su pareja, Bárbara, también voluntaria de Hogar de Cristo, coincidió en que Sinaka logró una gran conexión con el público al igual que Polimá. “La gente bailaba, saltaba, cantaba, fue un gran show. Sin duda, Macha fue el artista más esperado por todos. Logró un ambiente muy potente a lo que es su estilo”.

Sebastián Matamala, voluntario de Hogar de Cristo, junto a Sinaka.
No solo artistas consagrados participaron. Una verdadera sorpresa causó el anuncio del animador Eduardo Galo de la subida al escenario de una niña de tan solo 13 años. Era Constanza Acuña, quien se autodefinió como “la pequeña gigante” y cuyo nombre artístico es Conyta Sing.
Con gran personalidad y desplante interpretó una canción propia dedicada al renacer de Penco, afectado también por los incendios. “Aunque caiga todo al suelo, aunque duela el corazón, todos juntos nos paramos, somos uno en la canción”, decía su himno musical a la reconstrucción “El pueblo ayuda al pueblo”.
“Estaba algo nerviosa antes de subir al escenario pero cuando estuve arriba se me pasó todo ya que recibí el apoyo del público”, dijo después.
Las empresas también pusieron su parte. El Club Hípico, lugar donde se realizó la jornada, y Soprole, que anunció en vivo nueva donación de 54 mil unidades de leche para niños y familias afectadas, además de los trabajadores y voluntarios de las organizaciones y la misma productora Proaudi, también solidarizaron con su esfuerzo.
REVISA EN ESTE VIDEO CÓMO SE VIVIÓ BIOBÍO SE LEVANTA