Hogar de Cristo inauguró su nuevo Centro Regional en La Serena, un espacio pensado para reunir a equipos sociales, redes locales, instituciones educativas, voluntarios y organizaciones que trabajan junto a personas en situación de pobreza y exclusión. Desde ahí, la fundación busca proyectar su estrategia social en Coquimbo con una idea clara: las respuestas más humanas y efectivas se construyen con otros y entre todos.
Durante la ceremonia, María Teresa Moreno, jefa social de Hogar de Cristo en Coquimbo, destacó el sentido profundo de esta apertura. “Este espacio representa un lugar de encuentro, de acogida, de dignidad y de esperanza. Un espacio pensado para las personas, para la comunidad, para las instituciones educativas y para todos quienes quieran participar de nuestros distintos servicios”.
A partir de esa misma idea, también destacó la intervención de trabajadoras de la fundación. Entre ellas estuvo Norma González, quien lleva 35 años en Hogar de Cristo. Desde su experiencia, y además desde la memoria viva de la institución, recordó una obra que ha cambiado con los años. Aun así, mantiene una convicción intacta: acompañar con dignidad a quienes más necesitan ser vistos y escuchados.

En ese mismo tono, la jornada reunió a autoridades eclesiales y comunales, instituciones educativas y equipos de la fundación. A la vez, contó con dos momentos artísticos de la Escuela de Música Jorge Peña Hen y la Escuela Popular de Música, que dieron calidez y sentido comunitario a la inauguración.

De esta manera, el nuevo Centro Regional refuerza una forma de trabajo clave para Hogar de Cristo. Se trata de articular redes con municipios, voluntarios, organizaciones sociales y comunidades locales. En esa línea, reafirma una convicción: la pobreza severa requiere presencia, colaboración y compromiso colectivo.